El Diario Última Hora decidió establecer una política editorial para el uso de la inteligencia artificial en los contenidos periodísticos. El objetivo es que estas herramientas sirvan como apoyo a la labor periodística, sin reemplazar el criterio humano.
Las herramientas de inteligencia artificial se están consolidando cada vez más en las tareas diarias de distintos ámbitos laborales, y el periodismo no es la excepción. Su capacidad para analizar datos, generar contenidos y agilizar tareas como las transcripciones permite optimizar los tiempos de trabajo.
Sin embargo, su rápido desarrollo, evolución y entrenamiento constante también implican riesgos, ya que en muchas ocasiones la información proporcionada puede contener errores. Por esa razón, resulta importante reglamentar su uso en las salas de Redacción.
La decisión editorial del medio implicó la conformación de un Comité de Inteligencia Artificial con el propósito de elaborar una guía que establezca los casos en los que se podrá recurrir al uso de estas herramientas y aquellos aspectos que estarán absolutamente prohibidos.
“El objetivo es establecer lineamientos y reglas para el uso de la inteligencia artificial en la Redacción, que garanticen una aplicación correcta y optimicen el trabajo periodístico como una herramienta colaborativa, sin reemplazar el criterio humano”, afirmó el director periodístico de Última Hora, Roberto Santander.
Con esta regulación no se busca establecer una barrera contra la innovación, sino garantizar que su utilización se realice de manera responsable, con transparencia y criterios éticos.
“La intención es fortalecer el rol del periodista y de los editores como filtro y garantes de la veracidad de la información, evitando caer en alucinaciones o confusiones que todavía puede generar la inteligencia artificial”, agregó Santander.
De esta manera, se pretende preservar uno de los principales patrimonios que tiene el medio con sus lectores: la confianza. Un valor que se construye con información verificada, fuentes confiables y la responsabilidad de profesionales que entienden que detrás de cada noticia existen personas, historias y consecuencias.
Entre los usos aprobados de la inteligencia artificial se encuentran la transcripción de audios, la corrección ortográfica, la organización de la información mediante resúmenes internos y la optimización del SEO, entre otras tareas.
No obstante, una de las normas principales establece que todo uso de estas herramientas deberá tener obligatoriamente como último filtro la revisión humana.
La reglamentación también prohíbe la creación de contenidos periodísticos elaborados exclusivamente con inteligencia artificial, así como la generación de videos o imágenes sin autorización correspondiente, la toma de decisiones editoriales automatizadas y la introducción de datos sensibles que puedan afectar a las fuentes o comprometer una información.
“Las noticias, investigaciones y cualquier otro contenido periodístico publicado por Última Hora son elaborados exclusivamente por periodistas. La responsabilidad editorial recae siempre en profesionales humanos, quienes garantizan la veracidad, el contexto y el cumplimiento de los estándares éticos del periodismo”, resaltó Roberto Santander.
Por último, el director periodístico señaló que la inteligencia artificial puede acelerar tareas repetitivas, pero de ninguna manera reemplazar las capacidades esenciales del periodismo.