El caso, que fue caratulado como feminicidio y apunta a su entonces pareja como principal sospechoso, se complicó desde el inicio por la falta de documentos que revelen la identidad de la mujer.
Según la fiscala Maricel Orihuela, confirmar la identidad de la víctima requirió de varios esfuerzos. “Al solicitarle algún documento identificatorio a su madre, ella me manifestó, que atendiendo la situación económica y que siempre se mantuvo muy alejada de la ciudad y de los centros asistenciales, María nunca fue inscripta en el Registro Civil”, explicó.
La víctima no tenía certificado de nacido vivo y no asistió nunca al colegio. “Fue así que ella creció, vivió siendo una persona que prácticamente no existía para el Estado”, detalló la agente.
Incluso el número de teléfono que María Enciso utilizaba estaba a nombre de su hermano, ya que ella no podía registrarlo.
Sin embargo, la joven dejó cinco hijos, a los que tampoco pudo identificarles, solo lo hizo el padre.
Identidad post mortem
Ante la imposibilidad de corroborar datos, la Fiscalía inició un complejo proceso que incluía pruebas de ADN, teniendo que realizarse un juicio civil de manera urgente para inscribir su nacimiento ante el Registro Civil y, consecuentemente, su fallecimiento.
Pudimos darle identidad después de fallecer, dignificando su memoria. Nadie debe ser invisible ante el Estado.
La identificación requirió el esfuerzo de toda una comitiva, como la Defensoría Pública (el defensor Eduardo Sosa), el Registro Civil y el Juzgado Civil de la ciudad de San Pedro de Ycuamandyyú.
“Para mí, es un logro importante porque pudimos darle una identidad a una persona después de su fallecimiento, dignificando su memoria. Ninguna persona debe ser invisible ante el Estado. Ahora sí tiene una identidad, sí tiene un nombre”, señaló la fiscala, enfatizando que se trata de un hecho sin precedentes en Paraguay.
Terrible crimen
En marzo pasado, encontraron en las aguas del río Jejuí partes del cuerpo desmembrado de María Enciso. Incluso, la cabeza fue hallada a 3 kilómetros del lugar. Se sospecha que tras la muerte de la joven, hubo extracción de órganos.
Diosnel Escobar Leiva, pareja de María, sigue siendo el principal sospechoso.
Se presume que él golpeó en la cabeza a la mujer, provocándole una fractura. Luego desmembró su cuerpo y la arrojó al río, donde finalmente fue hallado.
El hecho, que conmocionó a la localidad de San Pedro de Ycuamandyyú tiene a otro sospechoso: Lucio Vera Salinas, quien fue la última persona que tuvo contacto telefónico con María, según el cruce de llamadas al que accedió la Fiscalía.
El imputado admitió haberse encontrado con la mujer la noche de su desaparición, por lo que también está bajo investigación.
La fiscala Maricel Orihuela debe presentar el 10 de enero su acusación u otro requerimiento conclusivo.
36 feminicidios
Desde enero hasta el 24 de diciembre, sucedieron 36 feminicidios en todo el país, según Datos Abiertos del Ministerio Público.
Además, se reportan 53 casos de tentativa de feminicidio, donde mujeres solo sobrevivieron.