En un recorrido realizado por el diario Última Hora se pudo constatar que reguladas, como la insuficiente cantidad de buses, siguen afectando cotidianamente a los pasajeros. Las paradas, sobre todo en horas pico, continúan colmadas de usuarios urgidos por llegar a destino al inicio del día, así como al final de la jornada laboral o de estudios.
La escena de agotamiento y hartazgo como las quejas de los usuarios siguen siendo iguales, pese a las últimas negociaciones del Gobierno con el sector empresarial: “Estamos cansados, parece que a nuestras autoridades no les interesa”, “Es una vergüenza”, “Cuándo lo que vamos a estar mejor”, son las voces ciudadanas.
Lea más: Peña retoma promesa de un transporte digno tras crisis por paro
Desde el Viceministerio de Transporte anunciaron la implementación de un Sistema Integral de Control y Monitoreo (SICM) a las empresas operadoras del transporte público para fortalecer el seguimiento y la gestión del servicio, a fin de que estas implementen mejoras que se ajusten a las necesidades de la ciudadanía. Sin embargo, los pasajeros permanecen escépticos a que esto pueda incidir en una mejora alguna.
“Toďo bola, nadie controla, la Línea 31 o Línea 6 uno espera más de una hora, ¿es normal eso????”, expresó en redes respecto al SICM el usuario Alfredo Mora.
Desde la Organización de Pasajeros del Área Metropolitana de Asunción (Opama) cuestionan que el Viceministerio siga sin sancionar a las empresas y que tampoco se garantice el cumplimiento de las frecuencias afectando directamente a los pasajeros.
En nota radial, Griselda Yúdice, vocera del colectivo ciudadano, resaltó que no se observa un avance real del sistema, sino más bien un deterioro visible con las reguladas o buses que van repletos exponiendo a pasajeros en las estriberas. Muchos se ven obligados a más gastos para tomar más de un bus a fin de llegar a destino ante la escasa disposición de unidades.
Usuarios de la empresa Aldana Cañada TTA que realiza recorridos por Asunción, Fernando de la Mora, San Lorenzo y Capiatá también evidenciaron la regulada de buses. “Se espera demasiado y encima a cada rato se descomponen, antes de salir a la ruta ya tenés que bajarte y esperar otro porque su vehículo ya tiene fallas”, refirió Carlos Rojas, de Barcequillo.
“Son muy irregulares, hay días que se espera casi una hora por lo menos. Seguramente el Viceministerio hace su monitoreo en las rutas nomás donde parece que pasan todo de corrido, pero son todo de distintos ramales, los que tenemos que entrar en los barrios ya sufrimos muchísimo o pagamos plataforma para poder llegar hasta nuestra casa”, se quejó Idalina Sanabria.
En Eusebio Ayala, Aviadores, Mariscal López, Artigas o Acceso Sur, el panorama de pasajeros amontonados en las paradas o tratando de subirse a algún bus es calcado. “Tienen que invertir más desde el Gobierno y poner más buses, no pueden tenerle así a la gente, no todos pueden comprarse un vehículo y tampoco es la solución, porque ya ves el caos también porque está cargadísimo el tránsito todos los días”, refirió el usuario Santiago Centurión.