Golpeando puertas. Padres de pacientes pediátricos que padecen una discapacidad reclaman a la Secretaría Nacional por los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad (Senadis) que regularice la entrega de medicamentos anticonvulsionantes, tal como se realizaba anteriormente.
En total son 76 niños y niñas que están pendientes de esta regularización, comentó Leonor Isasi, madre de una paciente que sufre epilepsia reflactaria e hidrocefalia.
Según detalló, la provisión de fármacos que recibían era para un mes, pero ahora ya no cubre ese periodo.
Agregó que los medicamentos anticonvulsionantes que recibe no son los que recomienda el neurólogo que trata a su hija.
“Presentamos los medicamentos que el neurólogo recomendó a través de una receta. Pero igual no nos consiguen. Y ellos tienen el más barato. Yo no puedo darle eso, costó luego estabilizarle”, explicó.
Contó además que cuando realiza el reclamo en el momento que le entregan el medicamento, recibe como respuesta que debe adecuarse a lo que dispone la institución.
Movilización
Debido a la difícil situación para acceder a los medicamentos para sus hijos, el grupo de padres y madres afectados tienen previsto llevar adelante una manifestación.
“Ya no podemos esperar. Desde marzo que está muy fea la situación. No tenemos medicamentos. No pueden imaginarse cómo estamos desesperados los padres. Ya no sabemos qué hacer ni a quién llorar”, contó.
Refirió también que buscaron en el Hospital Pediátrico Acosta Ñu y otras dependencias del Ministerio de Salud, sin éxito.
La razón del desabastecimiento se debe al atraso en los pagos y a la deuda que mantienen con las proveedoras de medicamentos, expresó.
En su caso particular, relató, que está pendiente de la compra de unas férulas para su hija, que solicitó desde el año pasado y que por falta de presupuesto sigue pendiente.