Luzu TV nació en 2020, con transmisiones desde una casa y un equipo que todavía estaba descubriendo el alcance del streaming. Seis años después, el proyecto reúne millones de visualizaciones, organiza espectáculos en vivo y amplía su trabajo hacia la ficción. En ese recorrido, Nicolás Occhiato director y fundador de Luzu TV, y Gaby Rivero, cofundadora, socia y CEO de Luzu TV, destacan un factor que, según contaron, sigue siendo central: la comunidad que acompaña cada paso.
Durante la conferencia de prensa realizada el viernes en las oficinas de Personal Paraguay, ambos conversaron con los medios sobre los cambios de Luzu, el vínculo con sus seguidores y las decisiones que tomaron para hacer crecer la empresa. El encuentro también tuvo la participación de fans, que pudieron acercarse a los creadores antes del show de Nadie dice nada, el pasado sábado en nuestro país.
Crecer paso a paso
Occhiato recordó los primeros tiempos del canal, cuando las transmisiones se realizaban con recursos básicos y una audiencia mucho menor a la actual.
“Nosotros realmente arrancamos siendo muy chiquitos, transmitiendo con webcams, mirándonos 1.200 personas”, contó. El crecimiento, explicó, fue progresivo y les permitió aprender durante el proceso, sin apurarse a dar pasos para los que todavía no estaban preparados.
“En el camino vas aprendiendo, te vas equivocando, vas mejorando”, señaló al hablar de la evolución de los espectáculos en vivo. En ese sentido, mencionó el regreso a Paraguay y el paso de una presentación en teatro a un escenario de mayor capacidad.
Para el conductor, avanzar de manera gradual también permite reconocer los errores y ajustar el trabajo. “Si no te equivocás o no errás, es que no estás arriesgando, que no estás haciendo”, afirmó. Aun así, aclaró que crecer también exige saber aprovechar las oportunidades cuando aparecen, aunque no todo esté resuelto de antemano.
El proyecto se extendió más allá del canal de streaming. Rivero explicó que Luzu sumó una unidad dedicada a los shows y las activaciones en vivo, una productora de contenidos, una tienda de comercio electrónico y un proyecto tecnológico. También trabajan en una serie junto a Disney y en una alianza con Pampa Films.
“¿Cuál fue la primera estrategia? No hubo una primera estrategia, hubo jugar mucho, hubo aprender mucho y después vinieron las estrategias en cada una de las unidades de negocio”, resumió.
Una comunidad que cruza fronteras
La presencia de Luzu en otros países también les permitió observar cómo sus contenidos se conectan con públicos de distintas culturas. Occhiato sostuvo que el intercambio se produce de manera espontánea, a partir de lo que comparten en sus programas y de las experiencias que viven durante las giras.
“Todo lo que hacemos es por y para la gente, siempre es entretener, hacer pasar un buen rato, hacer reflexionar e impactar positivamente en todas las culturas”, expresó.
Paraguay aparece en esa conversación a través de sus costumbres y su gastronomía. El conductor recordó que al principio creían que el tereré se tomaba con jugo de naranja, comentario que generó una reacción inmediata entre los paraguayos.
También mencionó las charlas sobre la sopa paraguaya y la chipa guazú, alimentos que forman parte de las experiencias que luego comparten con su audiencia.
“Así es como se aprende, porque creo que eso es lo lindo, que es genuino, no es que venimos acá y decimos: ‘No, ya sabemos todo’. No, todo lo contrario”, dijo.
Rivero, por su parte, destacó el cariño que reciben en cada visita y el trabajo de las comunidades de seguidores que se organizan en distintos países. “Cada experiencia que tenemos, cada paso que damos, la comunidad ahí bancando”, expresó. Para ella, ese acompañamiento es una de las razones por las que quieren seguir creciendo y mantener el contacto con quienes los siguen.
Occhiato también reconoció el aporte de los creadores de contenido que recortan y comparten momentos de los programas. Consideró que esas cuentas ayudan a que nuevas audiencias conozcan Luzu fuera de Argentina y destacó el trabajo de los fans paraguayos que difunden sus contenidos.
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La exposición y el trabajo detrás de cámara
La conversación también pasó por el nivel de exposición que implica estar al frente de un proyecto que se sigue a diario. Occhiato dijo que intenta mantener la atención en su trabajo y en las personas cercanas, sin dejarse llevar por los elogios o las críticas de quienes no lo conocen.
“Yo no trabajo de esto para que la gente me pida fotos en la calle. Eso es una consecuencia de mi trabajo”, afirmó. Y agregó: “Yo trabajo para generar un impacto positivo a la gente”.
Rivero contó que asumir un rol más visible fue un desafío personal. Aunque disfruta del trabajo detrás de cámara, explicó que también encontró una oportunidad para representar a mujeres en espacios de liderazgo dentro de los medios y las empresas.
“Hoy las mesas también son como muy masculinas, entonces me desafié este rol también para salir un poco, en representación de nosotras y demostrar que también podemos estar liderando este tipo de cuestiones y emprendimientos”, señaló. Dijo que continúa aprendiendo y que el proceso también la llevó a revisar sus propias inseguridades.
Sobre el funcionamiento interno de Luzu, ambos hablaron de la importancia de aprender a liderar equipos jóvenes, escuchar las necesidades de cada integrante y reconocer los errores. Para Occhiato, una parte fundamental del trabajo consiste en formar nuevos líderes y transmitir criterios de trabajo sin depender de una sola persona para cada decisión.
La empresa también busca mantener flexibilidad para probar formatos y proyectos nuevos. Consultados sobre la posibilidad de llevar su temporada de verano a Paraguay, aclararon que no hay planes definidos, aunque no descartaron la idea. “Todo es posible, ¿por qué no?”, respondió Occhiato.
Por ahora, el equipo vuelve a encontrarse con el público paraguayo a través de Nadie dice nada, el programa que abrió el camino para las presentaciones en vivo de Luzu en otros países.
Show en Paraguay
Este sábado la cita del público fue en el SND Arena, a partir de las 20:00 con un show que agotó localidades y convocó a más de 5.000 personas que vibraron con una presentación de dos horas.
Cada integrante de la mesa hizo presentaciones en solitario y luego compartieron todos juntos varios momentos clave. El público fue también protagonista en primera persona de cada cuadro, ya que los artistas interacturaron con el público en cada momento.
El programa del último lunes fue desde los estudios de Luzu en Buenos Aires y los conductores agradecieron el calor paraguayo y toda la atención que recibieron.