Don Rubén Bachem, poblador del barrio Mora Cué, quien posee una despensa en su vivienda, mencionó que lastimosamente atiende a su clientela tras las rejas que tuvo que instalar para mayor seguridad.
“Lo único que falta, así como dice la gente, es que un día amanezca, venga alguien, entre y nos maten”, reflexionó.
Respecto a su comercio, indicó que tras colocar las rejas mermó la venta, ya que el cliente quiere pasar a ver y elegir los productos y que muchos de ellos llegan y le preguntan “por qué no abrís, de qué tenés miedo”.
“Y bueno, ellos no saben, pero ya tengo la experiencia de que entren a mi negocio; le robaron a mi empleada y a mí también”, recordó el hombre.
Señaló que trabajan así porque son pobres como para pagar un guardia de seguridad, pero que cuenta con cámaras que, al final, de nada sirve, ya que denuncia algún robo que sufrió y la justicia le responde “que no se puede detener a la persona por el objeto robado”, por ser bagatelario.
“Vos te vas a la Fiscalía y te piden una cantidad de evidencias, testigos, y si es poca cosa lo que presentás, según tu caso, y si no tenés dinero, no te atienden nomás ellos”, detalló don Rubén.
Criticó también que la ley no se implementa pura y pareja para los “bandidos”, ya que, según su opinión, pareciera que los gobernantes no quieren poner una ley más fuerte, porque al ser así, “capaz que ellos mismos se tropiecen con esa ley”.
Refirió además la ley debe ser tan dura que si el infractor se trata de un menor de edad, son sus padres quienes deberán ir presos, “así debe ser si no, no vamos a poder sobrevivir”, apuntó.
Motopatrulla. Vecinos del barrio Maramburé de Luque denunciaron que presuntamente uno o dos agentes de la Comisaría 60ª de Maramburé, a bordo de una motopatrulla de dicha sede policial, se encontraban esta semana protegiendo el interior de una vivienda particular.
Por su parte, el comisario José Zárate, de la Comisaría 60ª, manifestó para nuestro medio que la versión no es real y que la motocicleta solo sufrió problemas eléctricos, por lo que solicitaron a la dueña de una vivienda, identificada como Lidia Santander, a que el biciclo quede en el patio de su casa desde el miércoles de madrugada hasta el jueves, que fue retirado.
La pregunta que se hicieron los pobladores de este barrio es por qué no buscaron dicha motopatrulla con alguna de las camionetas que tienen a su servicio.