La institución enfatizó en sus redes sociales que ‘‘los animales silvestres no son mascotas” y recordó que están protegidos por la Ley Nº 96/92 de Vida Silvestre. En ese sentido, recomendó no capturarlos, manipularlos ni perseguirlos, mantener la calma, respetar su espacio y reportar los casos a las autoridades ambientales cuando sea necesario.
El Mades también instó a actuar con responsabilidad ante la presencia de estos animales. Entre las principales recomendaciones figuran mantener distancia y evitar tocarlos, observarlos sin molestarlos, mantener puertas y ventanas cerradas y evitar que las mascotas se acerquen para reducir riesgos tanto para los animales como para las personas.
Asimismo, aclaró que “no todos los casos requieren rescate”, ya que la necesidad de una intervención depende de factores como la especie, su estado de salud, su comportamiento y las condiciones del entorno. Por eso, insistió en que la población debe mantener la calma y evitar intervenir personalmente.
La cartera ambiental explicó además que cada especie responde de manera diferente a las condiciones climáticas. En el caso de las aves, señaló que pueden desorientarse y descender para resguardarse o recuperar energías, mientras que los pichones que permanecen en el suelo suelen estar aprendiendo a volar y continúan bajo el cuidado de sus padres, aunque estos no sean visibles.
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Respecto a los monos, indicó que pueden acercarse a zonas urbanas buscando refugio, pero advirtió que “no deben ser alimentados ni recibir agua”, ya que “alimentarlos altera su comportamiento natural y puede generar riesgos tanto para las personas como para los propios animales”.
Mades reiteró que la presencia de fauna silvestre en áreas urbanas es un fenómeno temporal asociado a las condiciones climáticas. Los animales buscan refugio del frío y la humedad, espacios secos para descansar y alimento debido a la afectación de sus fuentes naturales, por lo que respetar su espacio y evitar cualquier intervención constituye la mejor forma de favorecer su protección y la convivencia con la biodiversidad.