El ejercicio, que se inició el lunes y debe concluir el miércoles, forma parte de la etapa final del Curso de Operador de Embarcación de Rescate y tiene como principal objetivo preparar a los equipos para actuar en inundaciones, rescates en corrientes violentas y emergencias en zonas de difícil acceso.
Las peligrosas condiciones naturales de las cataratas fueron elegidas deliberadamente debido al enorme caudal de agua y la turbulencia constante, factores que permiten simular situaciones reales de desastre y someter a los rescatistas a elevados niveles de presión operativa.
La capacitación cuenta con el respaldo técnico del Macuco Safari, empresa con cuatro décadas de experiencia en navegación en aguas bravas del río Iguazú. La estructura y el conocimiento de sus operadores sirven de apoyo para que los bomberos perfeccionen maniobras de alta complejidad en escenarios considerados de riesgo extremo. Durante las prácticas, los participantes trabajan técnicas avanzadas de lectura de corrienteza, hidrodinámica y rescate internacional en aguas rápidas.
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Uno de los principales atractivos del entrenamiento es la utilización de las nuevas motoacuáticas Rescue Runner, equipos inéditos en Brasil adquiridos por el Gobierno de Paraná con una inversión superior a los 2 millones de reales (G. 2.340 millones). A diferencia de las motos acuáticas convencionales, estas embarcaciones fueron diseñadas exclusivamente para rescates. Poseen sistema de propulsión a chorro, sin hélices externas, lo que reduce el riesgo para las víctimas durante las maniobras. Además, cuentan con casco reforzado capaz de soportar impactos contra piedras y troncos, y pueden operar incluso en áreas poco profundas o llenas de obstáculos.
El subcomandante del GOST, mayor Eduardo Niederheitmann Hunzicker, explicó que la formación va mucho más allá de aprender a conducir las embarcaciones. Según indicó, el curso busca que los rescatistas desarrollen capacidad de reacción inmediata ante escenarios críticos, especialmente en operaciones de inundaciones y desastres naturales, donde cada segundo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Con la incorporación de esta nueva tecnología y el entrenamiento intensivo en uno de los escenarios naturales más desafiantes de Sudamérica, el Corpo de Bombeiros Militar do Paraná apuesta a fortalecer su capacidad de respuesta ante emergencias extremas. La expectativa es reducir tiempos de rescate, aumentar la seguridad de las víctimas y brindar mejores condiciones de trabajo a los equipos que actúan en situaciones límite.