A principios del mes de febrero, vecinos de la zona informaron a Última Hora que la laguna estaría siendo afectada por un proceso de relleno ilegal operado desde la cancha ubicada en las calles Maestra Rafaela Ozorio y Emiliano R. Fernández.
Rosario Godoy, jefa de la Unidad de Recursos Hídricos y Suelo de la Municipalidad de Asunción, informó que la semana pasada se llevaron a cabo inspecciones técnicas en los alrededores de la laguna. El monitoreo de la zona, de acuerdo con la funcionaria, permitió identificar que efectivamente “se estaba haciendo un relleno”, lo que motivó a que se labrara un acta de intervención para los responsables de la cancha.
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Godoy detalló que este no es un problema nuevo y recordó que el año pasado se había visitado el mismo lugar y se había llegado a un acuerdo con los responsables para que cesaran las actividades irregulares.
La representante municipal explicó que estas acciones, más allá de “mejorar” el terreno, son infracciones graves que alteran el ciclo hídrico. Detalló que “en todas las riberas, lastimosamente se rellenan con residuos sólidos, que son los residuos especiales por el peso que tienen, y son rellenados generalmente para evitar la erosión”.
Al indagar sobre los motivos detrás de estas prácticas, la funcionaria señaló que “la justificación que ellos (los responsables de la cancha) dieron en su momento es que querían expandir el terreno de la cancha” y, fundamentalmente, “evitar las inundaciones”.
Reiteró que esta es una costumbre en zonas bajas. “La práctica es rellenar para subir el nivel del terreno para evitar las inundaciones, pero en realidad eso no se debe hacer”, refirió.
Estas acciones contravienen directamente la Ordenanza 69, de Protección de Recursos Hídricos, la cual prohíbe rellenar o desviar cuerpos de agua.
En las verificaciones realizadas, el equipo municipal corroboró que “hay diferentes puntos de disposición incorrecta” y que, específicamente, “en esta última intervención fueron como 6" los puntos identificados en donde se arrojan “residuos de todo tipo”, desde “residuos sólidos urbanos” hasta “residuos especiales”.
Ante tal escenario, Godoy manifestó que la Municipalidad se topa con la dificultad de identificar a los responsables, puesto que no se cuenta con elementos respaldatorios, como videos o imágenes, para realizar las denuncias. Reiteró que este tipo de hechos se califican como faltas gravísimas, que pueden derivar en una multa de 20 a 2.700 jornales.