Un coche bomba atribuido a la guerrilla del ELN dejó un civil muerto y once heridos en Colombia en una demostración de fuerza de los grupos armados, mientras el Gobierno intensifica las operaciones para doblegar a los que llama “narcoterroristas”.
El ataque presuntamente efectuado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) se produjo el mismo día en que las fuerzas armadas colombianas llevaron a cabo el bombardeo más letal en años, con un saldo de 20 guerrilleros muertos en la Amazonía.
El automóvil explotó el lunes cerca de la medianoche junto a una estación de policía del Municipio Los Patios, cerca de la frontera con Venezuela, en momentos en que el país sufre la peor ola de violencia de la última década.
El hombre fallecido tenía 23 años y era de nacionalidad venezolana, dijo a Caracol Radio el coronel Jimmy Belalcázar, comandante de la policía local que adjudicó el atentado al ELN.
Entre los heridos hay dos policías. Uno de los uniformados tiene “mutilación” de la pierna izquierda, añadió.
Decenas de personas se detenían en la escena del atentado mientras el vehículo continuaba en llamas y rodeado de vidrios y muros rotos.
MANO DE HIERRO. Desde que llegó al poder el 7 de agosto, el presidente derechista Abelardo de la Espriella impone una línea dura para enfrentar a los grupos armados con el apoyo del gobierno de Donald Trump. “Vamos a perseguir con mano de hierro a quienes atenten contra los colombianos, hasta capturarlos, desmantelar sus estructuras y devolverles la tranquilidad a nuestras comunidades”, dijo De la Espriella en X. AFP