En un informe enviado al Consejo de Seguridad, Ban advirtió que acontecimientos como la declaración de independencia proclamada por Pristina el pasado febrero obliga a “reajustar” el papel de la misión interina de la ONU (UNMIK) que administra el territorio.
En un informe enviado al Consejo de Seguridad, Ban Ki-moon advirtió que acontecimientos como la declaración de independencia proclamada por Pristina el pasado febrero obliga a “reajustar” el papel de la misión interina de la ONU (UNMIK). EFE | Ampliar imagen
“Es mi impresión que no hacerlo podría llevar a mayores tensiones en Kosovo entre sus comunidades y contribuir a una atmósfera de rechazo a la presencia civil internacional”, consideró el secretario general en el documento.
Por ello, informó a los 15 miembros del máximo órgano de Naciones Unidas que, a la espera de sus indicaciones, tiene la intención de “ajustar los aspectos operacionales de la presencia civil internacional en Kosovo”.
Al mismo tiempo, señaló la necesidad de realizar “una adaptación práctica de la estructura y el perfil de UNMIK a la luz de las circunstancias”.
El informe precisó que la misión de la UE denominada “Eulex” irá asumiendo gradualmente “mayores responsabilidades operativas a lo largo de Kosovo en materia de policía, justicia y aduanas”.
Estos cambios reducirán el papel de Naciones Unidas a tareas de supervisión e información, facilitar la participación de Pristina en acuerdos internacionales y mediar entre los Gobiernos kosovar y serbio, explicó.
“A mi juicio, tras la entrada en vigor de la constitución de Kosovo, UNMIK dejara de contar con la capacidad de llevar a cabo de manera eficiente la mayor parte de las tareas relacionadas con un administrador interino”, valoró Ban en el texto.
Ante esta situación, indicó su intención de seguir adelante con “los preparativos prácticos que permitan que la Unión Europea aumente su papel en este sector”.
El secretario general de la ONU reiteró que estas decisiones las toma en el marco de la resolución 1.244 que en 1999 autorizó la presencia de una administración internacional en Kosovo después de que la OTAN expulsara por la fuerza a las autoridades serbias del territorio.
El anuncio de los planes de Naciones Unidas coinciden con la decisión de que la OTAN entrenará a una fuerza de seguridad multiétnica en Kosovo para que esté en condiciones de controlar el orden público en un plazo de tres años.
El Parlamento kosovar tiene intención de aprobar el 15 de junio la nueva Constitución que dará plenos poderes al nuevo Estado, cuya independencia fue reconocida hasta el momento por 42 países.
Serbia, y su aliada Rusia, considera ilegales los pasos tomados por Pristina, porque no cuentan con la aprobación del Consejo de Seguridad, en el que Moscú bloqueó con su poder de veto cualquier reconocimiento de la independencia kosovar.
Moscú incluso exigió hoy la toma de medidas disciplinarias contra el jefe de UNMIK, el alemán Joachim Rucker, por llevar a cabo preparativos para facilitar el traspaso de responsabilidades a la misión europea.
El embajador de EE.UU. ante la ONU, Zalmay Khalilzad, encontró “divertida” la declaración rusa, porque señaló que se espera que Rucker abandone pronto el cargo debido a que ya lleva cinco años como enviado especial de Naciones Unidas en Kosovo.