En contacto con la 1020 AM, Durán Estragó remarcó que se debe tratar de hacer una historia más crítica y dejar de repetir patrones establecidos. “Para mí el día de la mujer paraguaya debe leerse en el contexto de un nacionalismo exacerbado, tenemos una historia repetida y contada de boca que no mide ni cuantifica lo que se está diciendo, es decir. Hay cosas que se repiten como algo preestablecido”, comentó.
Según la estudiosa todas las opiniones acerca del coraje y la valentía de las mujeres paraguayas son acertadas pero que estos valores no deberían estar relacionados a la cuestión bélica, aunque reconoció que las dos guerras -la de la Triple Alianza y la del Chaco- marcaron a fuego a nuestro país.
“Todo lo que leí en las redes sociales sobre el día de la mujer es muy acertado, no pongo en duda el valor de la mujer paraguaya, pero la vemos muy asociada a la guerra. Veo muchos calificativos como la bravura, calificativos bélicos. Las dos guerras siguen siendo un presente para nosotros los paraguayos, pero para mí no está en eso la esencia de la belleza de ser mujer”, opinó.
“El coraje de la mujer tiene más fuerza que nunca en estos días porque la mayoría de ellas son madres solteras y muchas que a pesar de estar casadas deben ser el sostén de sus familias pero tenemos que separarle lo más que se pueda de la guerra”, sostuvo.
Con relación a lo ocurrido un 24 de febrero de 1867 en plena Guerra Grande cuando en una reunión mujeres de la capital y del interior decidieron reunir sus joyas y alhajas para ayudar al ejército paraguayo en pleno combate, refutó que haya sido una entrega voluntaria, apuntando a que según datos históricos pudo tratarse de una imposición y que aquellas joyas se utilizaron para hacer un espadín de oro para el Mariscal Francisco Solano López.
“Según mi percepción esta fecha no es la indicada para honrar a la mujer paraguaya. No está en las joyas ni en la guerra la esencia de la mujer paraguaya”, remató.