25 abr. 2026

La crianza compartida y revinculación

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La coparentalidad es un término que se refiere a la crianza compartida de los hijos por parte de ambos padres, incluso después de la separación o divorcio. Implica que ambos padres comparten la responsabilidad de criar a los hijos y toman decisiones importantes juntos, como la educación, la salud y el bienestar de los niños. La revinculación, por otro lado, se refiere al proceso de reconstruir y fortalecer la relación entre un padre y sus hijos después de una separación o divorcio. Puede ser necesario cuando ha habido una ruptura en la relación debido a conflictos, distanciamiento emocional u otra razón.

La coparentalidad y la revinculación son dos conceptos relacionados, ya que la coparentalidad efectiva puede facilitar la revinculación entre el padre y los hijos. Cuando ambos padres están comprometidos en criar a los hijos de manera conjunta y colaborativa.

La revinculación puede requerir tiempo, paciencia y esfuerzo por parte de ambos padres. Es importante que los padres trabajen juntos para establecer una comunicación abierta y respetuosa, y para crear un ambiente en el que los niños se sientan cómodos y seguros. En resumen, la coparentalidad y la revinculación son dos aspectos importantes en el proceso de crianza después de una separación o divorcio. Ambos implican la participación activa de ambos padres en la vida de los hijos y el trabajo conjunto para reconstruir y fortalecer la relación entre el padre y los hijos.

Abordar la coparentalidad y la revinculación requiere de un enfoque cuidadoso y comprometido por parte de ambos padres. Aquí hay algunos pasos que pueden ayudar:

1. Comunicación abierta y respetuosa: Establecer una comunicación clara y respetuosa es fundamental. Ambos padres deben estar dispuestos a escuchar las necesidades y preocupaciones del otro y a trabajar juntos.

2. Acuerdos y reglas claras: Es importante establecer acuerdos y reglas claras sobre la crianza de los hijos. Esto puede incluir aspectos como la rutina diaria, la educación, las actividades extracurriculares y las decisiones médicas. Estos acuerdos deben ser flexibles y adaptarse a medida que los niños crecen y cambian sus necesidades.

3. Flexibilidad y compromiso: La coparentalidad exitosa requiere de flexibilidad y compromiso por parte de ambos padres. Es importante ser capaz de adaptarse a los cambios y ser conscientes de las necesidades y deseos de los hijos.

4. Mantener la consistencia: Esto implica seguir las mismas reglas y rutinas en ambos hogares, para que los niños tengan una sensación de estabilidad y seguridad.

5. Buscar apoyo profesional si es necesario: En algunos casos, puede ser útil buscar la ayuda de un mediador familiar o un terapeuta para ayudar a facilitar la comunicación y resolver cualquier conflicto.

6. Priorizar el bienestar de los hijos: Esto implica poner a los niños en primer lugar. Recuerda que la situación es única y puede requerir diferentes enfoques.

Magíster en Sicología Clínica y Especialista en

Sicología Jurídica y Forense - CENPCI.org

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