El artículo 63 de la Ley de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Itaipú, dice que “el afiliado que tenga reconocido un año de contribución a la Caja y pierda su remuneración por reclusión justificada con la constancia de sentencia condenatoria, sus dependiente-beneficiarios tendrán derecho a percibir... un auxilio por reclusión”.
El papá de su hijo había sido uno de los empleados de Itaipú condenados en el 2015 a 12 años de cárcel. Tenía 27 años de aporte y desde el 2016, la mujer lucha porque la binacional cumpla la ley, más por la condición del niño.
En el 2016 intentaron que se les dé el auxilio, sin resultados. Nuevamente, plantearon en el 2018, en el Tribunal de Cuentas, donde le otorgaron una medida cautelar de urgencia, pero no se ordenó a la Caja pagarles.
Se planteó una excepción de falta de acción y, tras una apelación, llegó a la Corte, el cual se debe resolver. Sin embargo, sigue en el despacho del ministro Víctor Ríos desde diciembre del 2023.
El otro expediente (82/2021), se inició en lo Civil, para ejecutar la sentencia del Tribunal de Cuentas. El juez dijo ser incompetente para resolver, se apeló y lo mismo dijeron en Apelaciones. Entonces, la mujer planteó una acción de inconstitucionalidad en enero del 2021, y pese a los más de 20 urgimientos, no pasa de admisibilidad.
TRATAMIENTOS. ”Mi hijo es un niño con capacidades diferentes. Tiene Asperger (del espectro autista). Tiene un adenoma hipofisario (tumor benigno en la hipófisis). Está en tratamiento en neurocirugía, endocrinología, neurología, siquiatría, sicología, sicopedagogía y apoyo escolar”, comentó la mujer. Refirió que su hijo mantiene tratamientos en el Acosta Ñu, pero que algunos estudios se deben pagar.
Además, las consultas la hace en lo privado. “Actualmente, estamos en tratamiento por 6 meses en hematoncológica, por problemas en neutropenia, porque su médula ósea no está produciendo glóbulos blancos suficientes. No es maligno, pero es algo de seguir y tratar. Una gripe si le agarra mal puede ser fatal, porque no tiene mucha defensa”, contó la mamá.
“Yo busco que salga el beneficio. A él le sirve porque puedo pagar las consultas que no existen en el público. También me devolverían el seguro médico de mi hijo. Al ser suspendido en la Itaipú (el papá), ya no tuvimos seguro”, contó.