Con 21 años de edad, el joven caazapeño Giuliano Sarubbi estuvo compartiendo sus experiencias y conocimientos en el Foro World Social Summit, organizado por la ONU en Doha, Catar. En el evento donde estuvieron presentes reyes, ministros, jefes de Estado, presidentes de organismos internacionales y líderes sociales de todo el mundo, Giuliano expuso sobre el trabajo que realiza en el país.
En la ponencia habló sobre juventud, educación y trabajo decente, el joven paraguayo dio a conocer la labor de Ñemotenonde, el primer centro de formación vocacional para jóvenes indígenas Chamacoco. “Se trata de un modelo que integra oficios, liderazgo y emprendimiento, construido junto a la comunidad y respetando su identidad”, contó Sarubbi.
Reveló que cuando presentó dicha experiencia en el World Social Summit, a los equipos técnicos de la ONU realmente les sorprendió ver una iniciativa tan concreta liderada por un joven. “Dijeron que podría ser un modelo a considerar en otros contextos y países porque aborda educación, empleo y desarrollo comunitario de manera integrada”, contó.
“Yo aclaré que sí puede replicarse, pero con un principio clave: No asumir las necesidades de una comunidad, sino escucharla, entender su identidad y adaptar cualquier intervención a su cultura y realidad local”, agregó. Otros de los temas de la ponencia de Sarubbi fueron Tecnología asistiva y discapacidad; Desigualdades demográficas y también innovación y liderazgo juvenil.
Representar a Paraguay en un evento histórico de la ONU fue demostrar que incluso un país pequeño puede tener una voz gigante, describió el joven. “No hablé solo por mí: Hablé por los jóvenes paraguayos que nunca tuvieron un lugar en estas mesas, por las comunidades con las que trabajo desde niño y por todos los que creen que el origen no define el destino”.
“Estar entre ministros, presidentes de agencias y delegaciones de 180 países confirmó algo esencial: Paraguay también tiene pensamiento, talento y liderazgo para ofrecer al mundo. Cuando uno de nosotros llega, todos avanzamos”.
Centro de formación vocacional
El joven que participó del evento de la ONU y que actualmente está estudiando en Taiwán contó que en todas sus intervenciones llevó un mensaje claro: El desarrollo no se mide solo en cifras, sino en las oportunidades que dan a cada persona para desplegar su potencial.
Contó que muy pocos conocían sobre Paraguay. “Cada vez que tomé la palabra, no solo hablé de mis temas. También presenté a Paraguay al mundo. Mostré que en nuestro país también se innova, también se crea y también nacen líderes jóvenes con soluciones reales. Varios panelistas me dijeron: “No sabíamos que Paraguay tenía jóvenes trabajando a este nivel”. Ahí que cuando un paraguayo llega a una mesa global, no llega solo, llega realmente representando a todo un país que merece ser visto”.
Con respecto al centro de formación vocacional Ñemotenonde, explicó que es un modelo que integra oficios, liderazgo y emprendimiento, siempre construido junto a la comunidad y respetando su identidad.
El trabajo de formación fue realizado en Laurelty, Luque. Fueron beneficiarios jóvenes chamacocos integrantes de familias que migraron desde el Chaco.
“Allí desarrollamos talleres en cocina, electricidad básica, peluquería, emprendimientos locales y liderazgo juvenil, siempre respetando su identidad cultural y evitando asumir sus necesidades sin antes escucharlas, eso es importante destacar. Además, estamos trabajando en un proyecto a corto plazo para replicar este modelo en Taiwán, especialmente con comunidades indígenas Amis y Paiwan. La ONU destacó justamente eso que un proyecto nacido en Paraguay pueda inspirar soluciones en otros lugares del mundo”.
Giuliano dejó un mensaje para todos los jóvenes paraguayos, quienes muchas veces ven un panorama oscuro para su futuro. “Que no se rindan por cómo está hoy el país; un país no cambia solo, cambia cuando alguien se anima a hacer lo que nadie hizo antes. Que crean en su voz, en su historia y en lo que pueden construir. Y si la Presidenta de la Asamblea General de la ONU , la máxima figura política del mundo me dijo ‘ Giuliano te esperan muchas horas de vuelo’, no fue para mí: fue un mensaje para todos los jóvenes paraguayos. Para recordarnos que nuestro destino es mucho más grande que nuestras fronteras”.