Historias humanas que reflejan la lucha contra las adicciones pudieron oírse en el IV Encuentro Nacional de Pastoral de Adicciones que se realizó en Caacupé. Antes del inicio, en oración y con una gran bandera blanca cubierta por los nombres de personas y familias marcadas por las adicciones, los participantes caminaron recordando que detrás de cada nombre existe una historia de sufrimiento, pero también una posibilidad de esperanza.
Uno de las historias tuvo como protagonista a Claudio de María, quien hace ocho años logró dejar atrás su adicción a la cocaína tras ingresar voluntariamente a la Fazenda de la Esperanza.
Actualmente, junto a su esposa Rosa Fernández, dedica su vida a acompañar a otras personas que atraviesan el mismo camino. Ambos brindan su servicio en la Fazenda femenina de Ñemby, donde actualmente 12 mujeres realizan un proceso de rehabilitación basado en la convivencia, el trabajo y la espiritualidad.
El encuentro dejó un mensaje clave: La respuesta ante las adicciones no puede ser la indiferencia. K.G.