Medicamentos entregados a pacientes, devueltos o trasladados que aparecían como disponibles en los sistemas del Instituto de Previsión Social (IPS) generaron registros fantasma por G. 625.159.218.225.
Una auditoría detectó diferencias acumuladas durante cinco años por fallas en el control de existencias, generando una distorsión sistemática entre el stock registrado y la existencia real de medicamentos.
El sistema SAP fue implementado por el IPS desde 2017, con una inversión de G. 184.452.730.800 y desde entonces se apuntan fallas entre este y otro sistema operativo dentro del IPS. El resultado es un stock virtual que no coincide con la realidad de los depósitos y farmacia y un descontrol.
Auditoría advirtió que en 2021 se pidió revisar estos procesos para evitar que la falta de interfaz automática oportuna entre el SIH y SAP genere un “stock virtual ficticio” que, más allá del impacto patrimonial, vicie las alertas de compra y amenace con provocar desabastecimiento real de medicamentos para los asegurados.
La auditoría entregada en febrero de este año enfatiza el impacto directo sobre la razonabilidad de los Estados Financieros del IPS y solicitó una evaluación actuarial urgente para determinar cómo afectó la sobrevaloración del patrimonio en los ejercicios 2020 a 2024. Esta cifra producto de las fallas en el sistema se incluyó a balances de años anteriores para evitar desbalances en las cuentas reales del IPS, con anuencia de una resolución respaldada en una auditoría externa.
Así la cifra fue conciliada, en tanto persisten las dudas sobre la desprolijidad en el manejo de existencia de fármacos.
Cinco años. Las inconsistencias se acumularon durante cinco años. En 2020, la diferencia detectada alcanzó G. 13.875 millones. En 2021 trepó a G. 133.511 millones y en 2022 llegó a G. 163.532 millones. Y en coincidencia con una marcada crisis de desabastecimiento.
El mayor salto se produjo en 2023, cuando la distorsión alcanzó G. 271.394 millones. Para 2024, el monto identificado fue de G. 32.075 millones. El total acumulado en los cinco años asciende a G. 614.390.451.087. A esta cifra se agregan más de G. 10.768 millones correspondientes a diferencias en los centros logísticos virtuales.
Falla entre sistemas. El origen del problema está en la falta de conexión efectiva entre el Sistema Integrado Hospitalario (SIH) y el módulo logístico SAP MM, utilizados para registrar los movimientos y valores de medicamentos e insumos. Entre las causas figuran consumos de medicamentos entregados a pacientes que no fueron migrados correctamente del SIH hacia SAP MM, devoluciones de insumos que no fueron actualizadas en la contabilidad central y traspasos entre establecimientos que quedaron bloqueados o en estado de error.
Se detectaron “implantaciones”, ajustes manuales en farmacias para equiparar las existencias físicas con las registradas en el sistema, pero que no siempre tuvieron impacto contable en SAP.
Conciliaciones. En medio de las diferencias entre lo que se informa en las farmacias y lo que se señala en los consultorios, persisten entre los asegurados las dudas sobre la disponibilidad real de los medicamentos. Las fallas detectadas en los registros también dejan interrogantes sobre la capacidad del sistema para ofrecer un panorama claro y actualizado de las existencias en la previsional.
Defensa. Consultado sobre el origen de los G. 625.159 millones, el IPS sostuvo que las diferencias corresponden a movimientos que cuentan con respaldo en registros institucionales y que fueron objeto de revisión y conciliación. Las inconsistencias “no obedecen a una sola causa, sino a situaciones operativas, administrativas, tecnológicas y contables acumuladas durante varios años”, explicó Juan Carlos Frutos, director de la Dirección de Tecnologías de la Información y Comunicación (DTIC) del IPS.
Desde 2023 se profundizaron los controles y se individualizaron las farmacias de los distintos establecimientos, hasta alcanzar actualmente 125 localidades. Esto permitió identificar las diferencias con mayor precisión, según explicó Frutos.
En tanto, la auditoría remarca que en el 2023 se vio la mayor escala de diferencias contables. Y aún se encontraron en el 2025. Respecto de las incidencias registradas en 2026, “ya no se registraron incidencias que no sean subsanadas dentro del tiempo de proceso establecido”, afirmó Frutos.
El IPS también señaló que hoy existen herramientas para comparar la información de ambos sistemas y detectar diferencias. Entre las medidas adoptadas mencionó revisiones, actualización de información, conciliaciones, controles de inventario y ajustes en los procesos de integración, con acompañamiento de una auditoría externa.
Los G. 625.159 millones “no deben interpretarse como una desaparición física de medicamentos”, sino como diferencias de registración que requieren conciliación y ajustes contables, sostuvo Frutos.
- “Las inconsistencias no obedecen a una sola causa, sino a situaciones operativas, administrativas...” Juan Carlos Frutos, de IPS.
- 36.195 millones de guaraníes de sobrevaloración en medicamentos del Hospital de Encarnación.
- 271.394 millones de guaraníes de diferencia en 2023 es el mayor monto anual del período analizado.
Hospitales de Encarnación e Ingavi, con los casos más críticos
Dentro de la red hospitalaria del Instituto de Previsión Social (IPS), en casos de diferencias en el control de existencia de medicamentos, el Hospital Regional de Encarnación concentra una de las más significativas.
En Encarnación, la auditoría detectó una sobrevaloración de medicamentos de G. 36.195.904.875 sin respaldo documental suficiente.
El informe señala que entre julio de 2023 y el 10 de diciembre de 2025 la farmacia de este hospital entregó medicamentos sin emitir tickets de comprobante, debido a problemas con las impresoras. Los equipos se encontraban averiados, en reparación o sin cinta y papel.
Esta situación dificultó la trazabilidad de las entregas y obligó a recurrir a documentación física para intentar reconstruir los movimientos de medicamentos.
Otro caso corresponde al Hospital Ingavi, donde se identificó una sobrevaloración de G. 277.807.764 vinculada a distorsiones y variaciones en el registro informático de precios.
La falta de documentación digitalizada también expuso una debilidad adicional: para justificar las salidas de medicamentos, funcionarios debieron revisar recetas e impresiones archivadas en cajas de cartón lacradas, acumuladas en depósitos y sótanos de hospitales y farmacias.
La auditoría también identificó productos no observados por un valor de G. 414 millones en farmacias y puestos sanitarios de Itauguá, Yrendagüe, Horqueta, Colonia Independiente, San Ignacio y Pilar.