PARÍS
El 16 de enero de 1979, el sha Mohamed Reza Pahlevi, que se autoproclamó emperador, huyó de Irán después de meses de manifestaciones masivas contra su régimen.
Su partida permitió el regreso triunfal desde Francia, el 1 de febrero, del ayatolá Ruholá Jomeini y la victoria de la Revolución Islámica.
Educado en Suiza, Mohamed Reza Pahlevi subió al trono el 16 de septiembre de 1941, con solo 21 años.
Impulsado por los petrodólares, el Irán del sha se convirtió en uno de los clientes más importantes de la industria de la defensa estadounidense y un escudo contra la influencia soviética. Fue uno de los principales aliados de Israel.
Pero sus reformas inspiradas por Occidente provocaron unos cambios sociales que suscitaron la cólera del clero radical, mientras que sus esfuerzos por consolidar su poder y su brutal policía secreta le valieron la reputación de tirano.
Tras su caída, a finales de 1979, la nueva Constitución confirió a Jomeini los poderes de Guía de la República Islámica.
En 1989, debilitado por un cáncer de próstata, Jomeini afirmó su voluntad de “no permitir a los liberales tomar el poder”.
Tras su muerte, el 3 de junio, el ayatolá Alí Jamenei, presidente desde 1981, se convierte en guía supremo del país.
En julio, Akbar Hashemi Rafsanyani es elegido presidente y reelegido en 1993. Este conservador moderado lidera la reconstrucción de su país tras la guerra con Irak e inicia una política de apertura hacia Occidente.
El 23 de mayo de 1997, el reformador Mohamad Jatami es elegido triunfalmente presidente. Sin embargo, su mandato está plagado de motines y manifestaciones estudiantiles. Reelegido en 2001, pasó ocho años batiéndose contra la obstrucción de los conservadores.
Ahmadineyad y el programa nuclear
A principios de 2002, el presidente estadounidense George W. Bush califica a Irán como parte del “eje del mal” junto a Irak y Corea del Norte, acusándolo de querer “exportar el terrorismo” y dotarse de armas de destrucción masiva.
El 25 de junio de 2005, el populista Mahmud Ahmadineyad gana las elecciones presidenciales. Irán reanuda su programa de enriquecimiento de uranio.
Ahmadineyad multiplica sus declaraciones poniendo en duda al Holocausto y llama a “borrar del mapa” a Israel.
En 2009, su reelección con un telón de fondo de acusaciones de fraude provocó un movimiento de protesta que sacudió a la República Islámica, pero fue reprimido violentamente.
Rohani, un religioso moderado
El 15 de junio de 2013, Hasan Rohani es elegido presidente. Estados Unidos se declara “dispuesto a colaborar directamente con él”.
El 14 de julio de 2015, Teherán logra un acuerdo con los cinco miembros permanentes del Consejo de seguridad de la ONU más Alemania, que pone fin a 12 años de tensiones por el programa nuclear iraní.
A comienzos de 2016, Riad y sus aliados rompen o reducen sus relaciones diplomáticas con Teherán, tras una crisis desencadenada por la ejecución de un mandatario chiita en Arabia Saudita, reino sunita.
Irán es acusado de injerencia en los asuntos de los países árabes y de atizar conflictos, en particular los de Siria y Yemen con el financiamiento de grupos radicales.
PROTESTAS
En noviembre de 2019, un centenar de ciudades se ven afectadas por las protestas, duramente reprimidas, contra el anuncio de un aumento del precio de la gasolina, en plena crisis económica. El balance oficial de muertos es de 230. Amnistía Internacional (AI) calcula al menos 304.
Una ola de contestación ya había tenido lugar en decenas de ciudades a fines de diciembre de 2017 y principios de enero de 2018.
El 18 de junio de 2020, el ultraconservador Ebrahim Raïssi, sin competencia real tras la descalificación de sus principales adversarios, es elegido presidente, en una atmósfera de descontento generalizado frente a la crisis económica y social. El 3 de agosto es investido en el cargo.
Jamenei, el represor
El líder supremo iraní Alí Jamenei es un estratega hábil que nunca dudó en recurrir a la represión, ha superado varias crisis al frente del sistema teocrático de la República Islámica, aunque ahora se enfrenta a una oposición inédita.
A sus 86 años, domina Irán desde que asumió el poder de por vida en 1989, sucediendo a su fundador, el ayatolá Ruholá Jomeiní.
Desde entonces ha reprimido brutalmente una serie de protestas, como la movilización estudiantil de 1999, las manifestaciones masivas desencadenadas en 2009 por unas controvertidas elecciones presidenciales y una ola de contestación en 2019.
APLASTA MOVIMIENTO DE MUJERES
Jamenei, que siempre lleva el turbante negro de los “seyyed”, los descendientes del profeta Mahoma, y una espesa barba blanca, también sofocó duramente el movimiento “Mujer, Vida, Libertad”.
Esa ola de protestas de 2022-2023 se desencadenó por la muerte bajo custodia de Mahsa Amini, detenida por supuestamente infringir el estricto código de vestimenta impuesto a las mujeres.
HASTA 12.000 MUERTOS. Ante la nueva ola de protestas que sacude al país, apareció el viernes en público para pronunciar un discurso ofensivo en el que denunció a los manifestantes como una “banda de vándalos” apoyados por Estados Unidos e Israel. Pero aunque tal vez haya podido acallar en cierta medida la movilización actual con una represión que según defensores de derechos humanos ha causado hasta 12.000 muertos; los analistas indican que su control del poder parece ahora más frágil.
Jamenei culpa a Trump por muerte de “varios miles” de personas en protestas
El líder supremo de Irán, Ali Jamenei, afirmó ayer que varios miles” de personas han muerto en las protestas, de las que responsabilizó al presidente de EEUU, Donald Trump.
El religioso afirmó que “elementos ignorantes y desinformados, bajo el liderazgo de agentes malintencionados y entrenados” llevaron a cabo crímenes que “provocaron la muerte de varios miles de personas”, en un encuentro a propósito del aniversario de la elección de Mahoma como profeta del islam en Teherán, informó la web del político y la agencia Tasnim.
Hasta ahora las autoridades iraníes no habían proporcionado cifras de muertos en las protestas, pero las ONG opositoras con sede en el exilio cifran en 3.428 los fallecidos y en 19.000 los detenidos.
En su discurso, Jamenei responsabilizó a Trump de las víctimas y los daños sufridos en las protestas que han sacudido la República Islámica en las últimas semanas.
“Consideramos al presidente de Estados Unidos culpable de las víctimas, los daños y las acusaciones que ha dirigido a la nación iraní”, dijo en un encuentro a propósito del aniversario de la elección de Mahoma como profeta del islam en Teherán. EFE