BOGOTÁ
Abelardo de la Espriella, un ultraderechista que representa el rechazo al mandatario Gustavo Petro, parte con ventaja frente a la izquierda de cara al balotaje presidencial del 21 de junio en Colombia.
El abogado de 47 años se impuso por un estrecho margen en la primera vuelta del domingo por delante del senador izquierdista Iván Cepeda, el favorito en las encuestas durante toda la campaña.
Conocido como El Tigre, con extravagantes puestas en escena y promesas de mano dura, De la Espriella nunca había aspirado a un puesto de elección popular y consiguió más del 43% de los casi 24 millones de votos emitidos.
Con ese caudal electoral convoca a derrocar a la izquierda, que desde la llegada de Petro al poder en 2022 gobierna por primera vez Colombia en medio del repunte del conflicto armado con bombas, ataques con drones y cientos de muertos.
Cepeda, que obtuvo el 41% de los votos según cifras oficiales, es un político más sobrio que busca continuar con las negociaciones de paz impulsadas por Petro para desmovilizar a guerrillas y paramilitares.
UN APOYO CLAVE. De la Espriella también asestó un golpe a la derecha tradicional del influyente ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), cuya candidata, la senadora Paloma Valencia, quedó en tercer lugar con poco menos del 7% de los votos. No obstante, Valencia ya pidió a sus seguidores que apoyen a De la Espriella para el balotaje bajo un propósito: “derrotar a Cepeda”, a quien tachan de “comunista”.
“Soy un hombre dispuesto a hacerlo todo por la patria, todo por salvar a nuestra nación de la horrible noche”, dijo De la Espriella el domingo en un espectáculo de luces en la ciudad caribeña de Barranquilla.
“DERROTAR AL COMUNISMO”. “Somos la manada que habrá de derrotar para siempre al comunismo”, agregó este admirador de mandatarios como el estadounidense Donald Trump, el salvadoreño Nayib Bukele y el argentino Javier Milei, protegido tras una cápsula blindada.
La izquierda recibió los resultados con frialdad y denunció supuestas irregularidades en el conteo de los votos.
Cepeda, un filósofo y defensor de derechos humanos de 63 años, llamó a “cerrar filas” contra su rival, a quien llamó representante del “fascismo mafioso”.
El izquierdista apuntaba a ganar en primera vuelta y se apoyaba en las proyecciones a su favor de las encuestas para rechazar participar en debates. De la Espriella “recogió el sentir del antipetrismo y del radicalismo de derecha”, explica Juan Nicolás Garzón, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana. Quiere construir megacárceles para criminales que sean alimentados con “pan y agua” y hacer ricos a los colombianos, así como él lo logro. La izquierda cuestiona el origen de su fortuna y la defensa de nacotraficantes y de presunto testaferro del derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro, Alex Saab.