La presencia de jubilados que vuelven a ser contratados dentro del Instituto de Previsión Social (IPS) vuelve a encender el debate sobre el uso de cargos de confianza y la falta de reglas claras para el retorno a la función activa dentro de la institución.
Según datos recabados, algunos funcionarios que ya accedieron a la jubilación continúan trabajando en el IPS mediante contratos, como asesores. De esta manera, perciben simultáneamente su jubilación y un salario como contratados, una situación que solo estaría al alcance de personas con cercanía directa con miembros del Consejo de Administración o con la presidencia del ente.
La práctica genera cuestionamientos dentro de sectores vinculados a los aportantes, que señalan que no se trata necesariamente de perfiles altamente especializados o irremplazables, sino que responden a vínculos políticos.
Entre los casos identificados figuran Dora Lilian Torres de Argüello, asesora de la presidencia del IPS; Marta Valenzuela, asesora del consejero José Jara; y Berta Rodríguez, asesora del consejero representante del sector obrero.
De acuerdo con los antecedentes, Torres de Argüello y Valenzuela fueron anteriormente funcionarias de la institución antes de jubilarse y luego ser recontratadas.
En el caso de Rodríguez, si bien también es jubilada, su perfil estaría vinculado a tareas técnicas relacionadas con auditoría.
Alto costo para previsional. Otro aspecto cuestionado es la cantidad de personas contratadas bajo la figura de cargos de confianza. 92 funcionarios ingresaron de esta manera; hoy cuentan con vínculos permanentes y permanecen en sus cargos hasta la jubilación, tras haber sido designados por los consejeros de turno.
Los 92 funcionarios catalogados como cargos de confianza en el IPS representan una gasto importante: un costo mensual de G. 837.040.179 en salarios, lo que proyectado a doce meses implica un gasto anual de G.10.044.482.148 para la previsional.
Los datos fueron extraídos de la nómina de diciembre de 2025 de la institución y muestran como estas designaciones se acumulan a lo largo de las distintas administraciones, y con el tiempo se convierten en una carga fija dentro del presupuesto del ente.
Los salarios van desde G. 7.000.000 hasta G. 19.000.000.
De los 92 funcionarios con cargos de confianza, 42 ingresaron durante la administración del actual presidente del IPS, Jorge Brítez, mientras que 50 son herencias de administraciones anteriores.