En tanto se reparten bonificaciones millonarias entre jefes y gerentes del Instituto de Previsión Social (IPS), en las clínicas periféricas y puestos de salud dependientes del ente, como en Capiatá, Itauguá o San Antonio, los asegurados deben sortear la falta de médicos y el déficit de infraestructura.
Este dato desalentador se desprende del último informe lapidario de la Contraloría General de la República (CGR) que realizó una auditoría presentada en febrero del 2026, tomando principalmente en su análisis el ejercicio fiscal 2024 correspondiente a Jorge Brítez, quien sigue atornillado a su cargo como presidente del seguro social.
De hecho, hace varios meses y desde el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) se viene advirtiendo sobre renuncias masivas de médicos hartos por el exceso de trabajo, la falta de equipos que los hacen trabajar en la precariedad y al límite, acompañada de la creciente demanda de pacientes, además de no ver retribuciones salariales en sus haberes.
Según el informe de la CGR, en 2024 se pudo detectar una insuficiente infraestructura y recursos humanos que limitaron la capacidad de la Clínica Periférica Campo Vía de Capiatá para atender la alta demanda de pacientes, afectando la calidad y cobertura del servicio.
Se requirió al IPS elaborar e implementar un plan de acción integral para fortalecer la capacidad operativa del local sanitario, que contemple la ampliación de la infraestructura, la dotación adecuada de recursos humanos y la incorporación del equipamiento médico, conforme a lo establecido en las normativas vigentes a fin de garantizar un servicio de salud equitativo, eficiente y de calidad frente a la creciente demanda.
El diagnóstico técnico de las necesidades en infraestructura, recursos humanos y equipamiento médico debió ser relevado a las autoridades superiores. El IPS remitió acciones de mejora con fecha límite de ejecución 30/09/2025 y se señaló desde la CGR como de cumplimiento parcial.
En el servicio de Ginecología del Puesto Sanitario Itauguá también se encontró un solo profesional durante el ejercicio fiscal 2024, resultando insuficiente para la demanda de pacientes, según la auditoría.
Se recomendó al IPS evaluar y priorizar la asignación de recursos humanos especializados en ginecología, mediante contrataciones, traslados o ampliación de cargas horarias a fin de garantizar la cobertura adecuada. El cumplimiento de la acción de mejora señalada será objeto de verificación en futuras actividades de control, de momento también fue estimado un cumplimiento parcial.
En la Unidad Sanitaria de San Antonio sobresalió la necesidad de más profesionales en la Urgencia de Pediatría durante el ejercicio fiscal 2024. El IPS fue encomendado a fortalecer la dotación de profesionales médicos en el área de urgencias, a través de una planificación integral de recursos humanos que contemple la demanda real de atención. El IPS remitió acciones de mejora con fecha límite de ejecución marzo 2026. También se señaló que dicho plan será objeto de verificación en futuras actividades de control y se reportó un cumplimiento parcial.
Capacidad operativa al máximo
El Centro de Medicina Física y Rehabilitación es otro establecimiento que también fue objeto de auditoría por la CGR y también se halló que en el lugar los consultorios y gimnasios operaron a su máxima capacidad, evidenciando también la necesidad de contar con más infraestructura y profesionales en cada servicio, según la auditoría.
La Contraloría instó al IPS para la elaboración de un plan de acción integral a fin de fortalecer la capacidad operativa del centro, que contemple la ampliación de la infraestructura, la dotación adecuada de recursos humanos y la incorporación de equipamiento médico, conforme a lo establecido en las normativas vigentes, a fin de garantizar un servicio de salud equitativo, eficiente y de calidad frente a la creciente demanda.
La doctora Rossana González, presidenta del Sinamed, ya había señalado que los médicos vienen renunciando desde hace años a sus servicios.
“Ningún médico quiere trabajar más en el Instituto de Previsión Social… Acá la preocupación es qué va a suceder si esto se va agravando. Los equipos están incompletos, hay más sobrecarga de pacientes y trabajo. La cantidad de pacientes es más grande. Es grande la cantidad de médicos que van renunciando”, acentuó la profesional. Solo como dato, en octubre del año pasado, 50 anestesiólogos presentaron su renuncia en el Hospital de Especialidades Quirúrgicas IPS Ingavi.
Por su parte, en un intento por defender su gestión ante la Bicameral, durante un careo con Gladys Fernández, la directora de Gestión Gubernamental de la CGR, el doctor Jorge Brítez, se excusó de que esta situación no es algo que emergió durante su administración nada más “el IPS tiene más o menos 20 años de que no se hace un mantenimiento dentro de un sistema asistencial”, refirió destacando que las deficiencias en realidad son históricas en la institución.
Admitió que muchas áreas requieren mejoras, en especial el Hospital Central. “En este momento, el Consejo de Administración está invirtiendo G. 50.000 millones para reformar el Hospital Central”, señaló.