La interpelación a la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, volvió a quedar en el limbo, ayer, luego de que la Cámara de Diputados no reuniera el cuórum necesario para continuar con el tratamiento de los puntos previstos en el orden del día.
No es la primera vez que ocurre. El pedido ya había quedado postergado la semana pasada cuando la Cámara Baja también se quedó sin números para continuar la sesión y dejó sin tratamiento varios puntos, entre ellos el cuestionamiento a la gestión de Centurión.
El oficialismo colorado ya había dejado en claro que no acompañaría la interpelación. Un grupo de 14 diputados opositores habían formalizado el pedido para que Centurión responda por el estado de las rutas nacionales y departamentales, a partir de la tragedia ocurrida en Pedrozo, donde seis personas perdieron la vida.
No obstante, la discusión no se limita al accidente.
Los cuestionamientos a la gestión de la ministra también incluyen denuncias sobre el estado de la infraestructura vial, seguridad en las rutas y cuestionamientos relacionados con contratos y costos de obras públicas.
Desde la oposición sostienen que Centurión debe brindar explicaciones políticas ante el Congreso.
Estrategia. La sucesiva falta de cuórum genera una situación que favorece políticamente al oficialismo: El pedido de interpelación permanece en el orden del día, pero no llega a ser debatido.
La estrategia no es nueva. En las últimas semanas, el oficialismo ya había planteado como alternativa una reunión con la ministra, una salida que permitiría abordar los cuestionamientos sin llegar a una interpelación formal.
Cuando la Mesa Directiva incluyó inicialmente el pedido en el orden del día, el propio presidente de Diputados, Raúl Latorre, había señalado que la interpelación debía seguir el procedimiento legal correspondiente y que se trataba de una potestad del pleno.
Sin embargo, dos semanas después, el mecanismo de control parlamentario continúa sin concretarse.
El pedido de interpelación sigue enfriándose en la Cámara Baja, y los cartistas, que actúan como paraguas político de Peña lo aprovechan.