Lunes|9|JUNIO|2008
Ramírez señaló que con el incendio de la iglesia Inmaculada Concepción de María de Villa Florida, departamento de Misiones, cometido el 21 de marzo pasado, pretendía “ascender en unos grados como integrante de una secta satánica”.
Expresó que confesó el hecho pensando en su hijo, que vive con su madre y su abuela, pero que podría necesitarlo en los próximos años.
Dijo, a radio UNO, que no desea ningún tipo de amnistía y desea ser procesado y encerrado, porque teme por su vida. “Cuando uno entra no tiene cómo salir, si salgo (de la secta) estoy condenado a morir”, apuntó.
Ramírez se entregó el pasado sábado a la policía y prestó declaración ante el fiscal Blas Barrios, en San Juan Bautista Misiones.