Realidades. La Encuesta Sobre la Población Afroparaguaya dio a conocer recientemente datos sobre este sector de los habitantes del país. Entre sus datos más resaltantes, indica que el acceso a la educación constituye una de las problemáticas más notables de esta población.
Según señala, niñas, niños y adolescentes afro entre 6 y 17 años tienen menor asistencia escolar que llega a un 82,6%, respecto del total de la población, que es del 95,9%.
Agrega que el promedio de años de estudio de la población de 15 años y más es de 8,5, que equivale a 1,4 años menos que el total. En lo que concierne al analfabetismo, es 9% más elevado especialmente en las áreas del sector rural.
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Detalla también que el 31,8% de la población afroparaguaya se encuentra en situación de pobreza multidimensional, lo cual abarca educación, salud y ambiente, vivienda y servicios, trabajo y seguridad social. Esta incidencia es más del doble de la observada para la población general, que llega al 15%.
Como dato positivo, resalta que los adultos de la tercera edad tienen mayor acceso a beneficios previsionales.
El 84,8% de este sector de 65 años y más tiene una jubilación o pensión. Esto comparado con el 66,9% de otros. El estudio fue aplicado a través de una muestra probabilística. Abarcó a 5.932 hogares, distribuidos en 39 distritos que representan a los hogares y la población de la Región Oriental.
La población de 5 años y más que se identifica como kambá/ afroparaguaya está estimada en 85.596 personas.
Debido a que este dato fue extraída de una muestra y no de un censo, la estimación que considera el margen de error estadístico sitúa a dicho sector de los habitantes del país entre 62.945 y 108.247 personas, según los responsables del trabajo.
Salud y trabajo
Según los datos de la investigación, el acceso a la salud muestra una situación ambivalente. Por un lado, el acceso al seguro de salud solo alcanza al 20.5% de la población afro (28,8% en la población total). Por otra parte, ante enfermedades o accidentes, el 91.3% de la población afro accede en mayor medida a atención en salud.
En lo que tiene que ver con el trabajo, los datos recogidos señalan que la población afro tiene tasas de ocupación muy similares a la población en general. En contraste, existe una orientación fuerte hacia el autoempleo, donde el 46.9% trabaja por cuenta propia.
También fueron encontradas barreras de acceso a la formalidad laboral. Solo el 34.4% de las personas afro ocupadas como asalariadas tienen aportes jubilatorios.
Esto representa 6.8% menos que el total de la población. Señala también que es ínfima la cantidad de personas afro ocupadas como empleadoras o cuentapropistas que tienen RUC.
El equipo investigador estuvo conformado por Sebastián Bruno como investigador principal, Ignacio Telesca y Edith Arrúa como investigadores asociados. También participó Leticia Alcaraz en su carácter de directora.
Lilian Meza y Adolfo Ruiz formaron parte del equipo como investigadores en formación.