No lo fue para Hugo Lobo fundador, trompetista y productor de la agrupación, que ya estuvo en otras ocasiones en el país con grupos como Viejas Locas y Turf, demás como solista.
Eso le ha permitido conocer de cerca la movida musical local de los ritmos no masivos como el jazz, reagge, ska, etc.
La escena, no numerosa y que se mueve de manera independiente, al igual que Dancing Mood, fue destacada por el trompetista.
Pero no solamente eso. También destacó el nivel de dicho ambiente que cuenta con fieles seguidores.
“Hay una gran calidad de músicos en Paraguay y músicas. La última vez que estuve, he tocado con varias bandas y varios músicos y músicas y la verdad que hay un nivel buenísimo”.
En esa misma ocasión, recuerda que visitó un club de jazz donde pudo apreciar y disfrutar la calidad musical. Rememora haber compartido escenario con una agrupación de afrobeat de chicas y otros grupos que interpretan el estilo de Miles Davis y otros.
“Esas últimas dos veces que fui he visto una cantidad de músicos y músicas jóvenes con un nivel increíble. Así que soy consciente de que es muy bueno el nivel hoy en día. Siempre lo fue, pero actualmente mucha gente joven tocando instrumentos de viento, dedicándose al jazz, soul, afrobeat. Eso está buenísimo”.
Batallas. Para Dancing Mood no ha sido fácil ubicarse entre los grupos destacados de Argentina. Cuando iniciaron con su estilo que versiona temas del jazz y el rock en ska, reagge y otros estilos, no eran muy aceptados por cultores de uno ni otro estilo, cuenta el líder del grupo.
Con el tiempo fueron imponiéndose y han logrado captar a un público que lo acompañó el sábado en Casa Argentina y los esperaba hace tiempo en tierra guaraní.
En particular, Hugo también ha llevado adelante sus propias iniciativas como solista, compositor y formando parte de otras bandas.
A ello se suma su labor social desde hace 14 años con la orquesta Vamos los pibes. Tiene como finalidad guiar a niños y adolescentes en situación vulnerable por un camino distinto a través de la enseñanza musical.
“Creo que es un deber para todos los que tuvimos la suerte de poder trabajar toda la vida en lo que nos gusta y vivir de eso. Por supuesto dedicándonos a ello. Es un deber tratar de dar una mano y sembrar una semilla en esto que tanto nos gusta”.
Por eso reafirma que es necesario realizar esa devolución sobre la oportunidad que la vida ha brindado. Más aún si son beneficiados niños.
La música tiene un rol importante en la vida , afirma. “La música, el deporte, y un montón de otras cosas salvan a las personas”.
Cerca de las 2.00 de la mañana del domingo, Poilice Woman marcó el final del concierto, que como una buena cita se espera que se repita pronto. Así sea.