En medio de los cuestionamientos ciudadanos por los fondos faltantes de emisiones de bonos que eran para obras, y la evidencia de bicicleteos por las deudas, desde Intendencia habían presentado planes de acción dentro de los que figuraban intervenciones por evasión en caso de cartelerías.
El director de la Policía Municipal Fiscalizadora, Maximiliano Ayala, indicó que muchos contribuyentes cuentan con carteles y gigantografías que no están acordes con el permiso que se les ha otorgado, lo que representa un alto nivel de evasión de impuestos del rubro.
“Controlamos las dimensiones del tamaño y la altura. Se va a verificar si los carteles están en el dominio público o privado para que el Municipio pueda tomar los recaudos suficientes, a fin de regularizar las liquidaciones pertinentes al impuesto establecido en la Ordenanza 148/12, que regula los anuncios publicitarios del dominio público y privado, perceptibles desde el Municipio”, indicó.
Desde el equipo técnico de Intendencia habían indicado que hay carteles que están tributando G. 3 millones, cuando deberían pagar G. 100 millones o G. 200 millones. Señalaron que los primeros 15 carteles identificados suman G. 480 millones.
Ayala refirió que si se trata de carteles en terreno privado, el monto a abonar es de un jornal (G. 107.627) por metro cuadrado. En tanto, si el cartel se encuentra en terreno privado y la superficie supera los 100 metros cuadrados, el monto a pagar es de dos jornales (G. 215.254) por metro cuadrado anualmente. El director especificó que, ante estos hechos, solicitaron una medida de urgencia a la Dirección de Asuntos Jurídicos, para el retiro inmediato de estas cartelerías.
REMATE. Otro de los planes presentados fue el remate de inmuebles de contribuyentes morosos, hecho que fue cuestionado por varios ediles al señalar que la suma no compensa el alto nivel de endeudamiento que tiene el Municipio. Una de las deudas más altas llega a G. 300 millones en tanto que el pasivo de la Municipalidad es de G. 2,5 billones.
El presidente de la Junta, César Escobar (ANR), indicó que el remate debería ser la última instancia y en caso de que sea significativo lo que se recaudará frente a la deuda.
“Luego de tener un fracaso en tu manejo administrativo por usar fondos que eran para desagüe pluvial, que iba a representar una mejora y, por ende, una mejora en el tributo a recaudar, sí iba a ser un buen manejo, pero como no usaste para eso, te encontrás en una situación crítica, rematar por el contribuyente, yo no comparto”, refirió.
Las deudas a corto plazo del Municipio representan G. 465.324 millones. En este grupo figuran bonos a pagar del G5, emisión hecha ya en el periodo de Mario Ferreiro, por valor de G. 12.500 millones. Por sueldos y jornales, la obligación es de G. 3.205 millones.
A largo plazo, la cifra ya trepa a casi G. 2 billones. En el desglose aparece que solo por bonos se deben G. 817.500 millones, de los grupos G5, G6, G7, G8 y G9.