De los más de 1.600.000 bovinos que se sacrificaron entre enero y octubre en las 11 plantas habilitadas para exportación, el 44% corresponde a hembras y el 56% a machos, según el informe de la Comisión de Carne de la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
Este comportamiento es clave en la ganadería, teniendo en cuenta que cuanto más hembras se faenan, se disponen de menos vientres para producir terneros y por tanto repercute en una retracción del hato ganadero.
Para el dirigente del gremio ganadero, Rodolfo Grau, los niveles son críticos y preocupantes porque está en peligro la reposición de terneros. Atribuyó esta situación a múltiples factores.
Comentó que en los últimos 4 años el clima no estuvo favoreciendo a la actividad agropecuaria, ya que de sequías se pasa a las inundaciones o se observan ambas situaciones en simultáneo en regiones diferentes y en ese sentido considera que se debe trabajar en planes de contingencia.
Por otro lado, los bajos precios para la ganadería y la falta de acceso a los mercados más importantes influyen también en la situación de la cadena cárnica.
Si bien entre 2008 y 2012 el hato ganadero estaba aumentando en promedio de 3% a 5% anual, en la actualidad la retracción es del 3%, mencionó Grau acerca de la disponibilidad de animales para exportación.
Sin embargo, todavía hay probabilidades de revertir este comportamiento negativo. Al respecto el ganadero refirió que además de mejorar la información que llega al sector de manera a contrarrestar la incertidumbre sobre el movimiento del mercado, el Estado debe trabajar en la seguridad en el campo y sobre todo en medidas de financiación.
Grau pide tasas de un dígito, con dos años de plazo y uno de gracia, cuando en la realidad los intereses van de 14% hasta 50% en los bancos, financieras y cooperativas.
El plazo es muy importante para la ganadería, porque sus rentas se observan recién largo plazo.
El sector requiere de capital de inversión para afrontar además los cuatro años de fuego que destruyeron bienes de las estancias. Por ejemplo, los establecimientos necesitan reponer sus alambrados.