Mañana, a las 19:30, en el pub Sacramento Brewing Co., se realizará la ceremonia de entrega de los Premios Gallo de Oro 2025, reconocimiento que Última Hora otorga desde hace casi cinco décadas a la mejor creatividad publicitaria del país. El evento será de acceso exclusivo mediante invitación.
En su edición Nº 49, la elección de las piezas finalistas y ganadoras está a cargo del jurado único internacional, rol que este año cumple el creativo uruguayo Rafael Barthaburu, director creativo en VML Uruguay. El profesional evaluará los materiales publicados en plataformas impresas y digitales de Editorial El País SA. Con más de treinta años de trayectoria, Barthaburu evaluará creatividad, calidad y ejecución general de las piezas.
El premio incorporó nuevas categorías que reflejan el crecimiento del rubro en entornos digitales: Gráfica Digital en Banners, Gráfica Digital en Posteos en Redes Sociales, Audiovisual Publicado en Redes Sociales, además del histórico mejor aviso impreso. El punto más esperado será la revelación del Gran Gallo de Oro, distinción que premia a la mejor campaña integral.
Alianza con el FIAP. Por segundo año consecutivo, el Gallo de Oro renueva su alianza estratégica con el FIAP – Festival Iberoamericano de la Creatividad.
Los beneficios incluyen que las piezas ganadoras del Gallo de Oro 2025 ingresarán directamente al shortlist del FIAP 2026, con 10% de descuento en la inscripción.
Los ganadores puntúan en el Grand Slam – Top 10 de Iberoamérica.
Asimismo, la organización del certamen elegirá y curará cuatro jurados paraguayos para la primera ronda de votación del FIAP en Formatos, Innovación, Anuncios y Producción.
Un certamen con tradición. El Gallo de Oro nació en 1977, impulsado por Álvaro Ayala, con la intención de celebrar la nueva etapa del diario. Con el tiempo se convirtió en una referencia nacional y en el premio de mayor continuidad en el ámbito creativo paraguayo.
Las agencias galardonadas reciben una estatuilla diseñada por el escultor Hugo Pistilli, quien la elaboró hasta 2005. Desde 2006, su hijo, el artista Juan Pablo Pistilli, mantiene viva la tradición. Cada pieza es realizada de forma artesanal, sin molde, respetando tamaño, modelo y características originales.