Francia prohibirá fumar cigarrillos electrónicos en lugares públicos, imponiendo las mismas restricciones que rigen desde el 2007 para combatir el tabaquismo tradicional, dijo ayer la ministra de Salud, Marisol Touraine.
En medio de la creciente preocupación global por las implicancias de los cigarrillos electrónicos sobre la salud pública, Touraine dijo que estos dispositivos enfrentaban el mismo destino que el tabaco en su forma tradicional: la veda a fumar en espacios públicos y el bloqueo a la publicidad en los medios.
En un país donde el humo del tabaco parecía una parte indisociable de la cultura en las cafeterías, los fumadores han quedado confinados desde hace algunos años a zonas al aire libre. La alternativa electrónica prácticamente inolora -que consiste en un dispositivo a batería que permite a los usuarios inhalar nicotina sin olor que emite vapor en lugar de humo- está ganando terreno en lugares en los que está prohibido fumar. Un informe solicitado por el Gobierno dijo que alrededor de 500.000 personas en Francia optaron por los cigarrillos electrónicos. reuters