Editorial

Exigir que el mecanismo Covax no siga marginando al Paraguay

El Paraguay fue uno de los primeros países en suscribir el mecanismo Covax para acceder a las vacunas contra el Covid-19, abonando USD 6.850.000 por 4.279.800 dosis, pero hasta ahora apenas recibimos 36.000. Irónicamente, el sistema que se creó para evitar la discriminación es justamente el que nos margina, en gran parte por la incapacidad diplomática en hacer cumplir los acuerdos, como por no haber previsto oportunamente las gestiones alternativas para obtener también las vacunas por otras vías. Hasta ahora ya pagamos por 5.279.800 vacunas, pero recibimos apenas 40.000, gran parte como donaciones, sin poder siquiera acabar de inmunizar a los médicos y trabajadores de salud, y sin haber podido vacunar aún a una sola persona de la población civil. El Gobierno debe reclamar más enfáticamente en este momento tan crítico.

En el tema de las vacunas contra el Covid-19, el Gobierno paraguayo pecó de iluso o de inoperante. Nuestro país fue uno de los primeros en suscribir el mecanismo Covax, una iniciativa global creada por varios organismos multilaterales, entre los que se encuentran colaborando la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Unicef, cuyo objetivo es el acceso equitativo a las vacunas contra el coronavirus.

En lugar de realizar otras gestiones para conseguir vacunas de manera más directa, como lo han hecho la mayoría de los países, el Gobierno del presidente Mario Abdo Benítez confió casi exclusivamente en el mecanismo Covax (que, en realidad, solo prometía dosis para un 20% de la población, proporción insuficiente para obtener la inmunidad de rebaño).

De este modo, el Paraguay fue uno de los primeros en sumarse a este mecanismo, desembolsando un total de USD 6.850.000 como anticipo por la compra de 4.279.800 dosis, pero hasta ahora es uno de los países que menos vacunas han recibido, tan solo 36.000 dosis, presuntamente por “problemas logísticos”.

Sin embargo, el mecanismo Covax no ha sufrido estos mismos “problemas logísticos” para abastecer con más rapidez y mayor cantidad a otros países que se suscribieron incluso después que el Paraguay. Tal como lo reveló un reporte publicado ayer por este diario, con base en datos del propio organismo, hasta ahora el mecanismo Covax ya ha repartido más de 2,2 millones de vacunas en 13 países de América Latina y el Caribe, y precisamente el Paraguay figura como uno de los países con peor adelanto de biológicos en cuanto a cantidad.

En un reciente pronunciamiento, respondiendo a las críticas, los representantes del mecanismo Covax aseguraron que recién cuando todos los países reciban el primer lote se iniciaría con la segunda partida. Sin embargo, esa premisa no se cumplió con países como Colombia y El Salvador, que ya obtuvieron dos lotes de vacunas, incluso mucho antes de que otros países reciban su primer adelanto.

Irónicamente, el sistema que justamente se creó para evitar la discriminación es el que nos margina, en gran parte por la incapacidad diplomática del Gobierno paraguayo en hacer cumplir los acuerdos, como por no haber previsto oportunamente las gestiones alternativas para obtener también las vacunas por otras vías más directas.

Ante la fuerte presión, el Gobierno paraguayo ha reaccionado tardíamente para realizar otras gestiones de conseguir vacuna, sin muchos resultados inmediatos. Hay varias promesas de envíos que no tienen fechas concretas. Por el momento ya pagamos por 5.279.800 vacunas, entre las dosis de Covax y las vacunas rusas, pero hemos recibido apenas 40.000, gran parte como donaciones, sin poder siquiera acabar de inmunizar a los médicos y trabajadores de salud, y sin haber podido vacunar aún a una sola persona de la población civil.

El Gobierno debe extremar los reclamos para que no se siga marginando a nuestro país en un momento particularmente crítico, en que la recuperación depende principalmente de la vacunación.

Dejá tu comentario