Se trata de una carta publicada por Rodrigo Londoño, líder del partido Comunes y último comandante de la guerrilla, en la que siete ex jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aseguraron recibir “con sorpresa la decisión notificada por la JEP”, documento que es calificado como “una vulneración directa al acuerdo de paz (firmado por el Gobierno y las FARC en 2016), pues tergiversa lo pactado y atenta directamente contra la seguridad jurídica de toda la población firmante de paz”.
En la misiva, firmada por Londoño, Granda, Pastor Alape, Jaime Parra, Milton de Jesús Toncel, Pablo Catatumbo y Julián Gallo, se argumenta que con esto están excluyendo a un excombatiente por conductas “cometidas por causa, con ocasión o en relación directa o indirecta con el conflicto armado”.
“En repetidas ocasiones, hemos advertido sobre la violación del debido proceso, en las diferentes instancias, e incluso hemos elevado esa preocupación a la instancia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Esta decisión es la consumación del grave alejamiento en materia de justicia de lo pactado en el acuerdo final de paz”, añadieron.
Paraguay requiere a Granda por su supuesta implicación en el asesoramiento o colaboración en el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas.