El abogado Héctor Sosa Gennaro, analista político internacional, y con conocimiento militar, analiza el alcance jurídico que tiene la designación de EEUU al PCC y Comando Vermelho como organizaciones terroristas globales. Advirtió que especialmente Paraguay se encuentra atrasado en estrategia, entrenamiento y tecnología para enfrentar a estas facciones criminales.
–¿Qué significa la designación como organizaciones terroristas al PCC y Comando Vermelho?
–Resulta que los Estados Unidos, como un medio de protección a su seguridad interna por una ley que tienen ellos, que es la Ley de Enemigos Extranjeros, con base en esa ley, el presidente de Donald Trump a principio de este año declaró como grupos terroristas a ciertas organizaciones transnacionales como Hezbolá, como Hamás.
Eso era ya para que él tenga una especie de derecho para poder intervenir porque eso le faculta a él por esa ley, le faculta al presidente de los Estados Unidos a poder intervenir, realizar acciones militares.
Dentro de eso, ahora en el caso del PCC y en el caso del Comando Vermelho, que dejaron de ser simples clanes criminales para convertirse en grupos con influencia internacional porque ellos se expandieron tipo Pablo Escobar.
En su época expandieron el narcotráfico a toda América, ni qué decir a Europa y África.
Y ahora la designación les faculta al presidente de los Estados Unidos para intervenir, por ejemplo, en México, donde se les declaró terroristas a varios carteles, como el de Sinaloa y esa designación, de acuerdo a la ley de los Estados Unidos, le faculta intervenir en México, por ejemplo, con una operación.
–¿Cuántos tipos de designaciones hay?
–Hay dos tipos, de terroristas extranjeros y terroristas extranjeros globales específicamente designados. En este caso se le aplicó los dos tipos al PCC y al Comando Vermelho.
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marcos Rubio, el 28 de mayo hizo la designación de organizaciones terroristas extranjeras y de terroristas globales especialmente designados.
Esta última, esta segunda es más delicada porque permite que se hagan embargos de cuentas, que se apliquen sanciones a países o autoridades que estén relacionadas con el con estos delincuentes, con estos grupos criminales.
Por ejemplo, en Colombia al presidente (Gustavo) Petro y a toda su familia, se les embargó las cuentas y hasta se le sacó la visa.
–¿Y respecto a las empresas?
–También a empresas directamente vinculadas o que colaboren, que hacen negocios. El Departamento de Estado y la Dirección de Tesoro de los Estados Unidos valoran mucho su dólar y el hecho de que no se influya en la economía norteamericana con esta gran cantidad de dólar que maneja esta gente.
Lo que pasa es que manejan un volumen tan grande de dinero esta gente, que puede hacer tambalear la economía norteamericana, entonces, ese es el problema de ellos, que no sea que un grupo criminal esté desestabilizando económicamente a un país.
–¿Influye esto en Paraguay?
–En Paraguay fue nuestro presidente ya el que declaró como grupos narcotraficantes al PCC y al Comando Vermello. Lo que pasa es que en el caso de Trump, como Comando Vermello y el PCC tienen su sede en el Brasil, entonces, los declara a estos grupos criminales como terroristas y eso estaría afectando la soberanía de Brasil.
Y, ¿cómo le afecta a Paraguay? En primer lugar, le afecta a Paraguay en su seguridad interna porque encima ellos tienen el dominio de las cárceles. Los dos movimientos se originaron en las cárceles. Son grupos muy poderosos, con una capacidad económica demasiado grande que pueden influir en nuestro país, en las autoridades, ya que sabemos que las instituciones son corruptibles.
–¿Cómo ves la cooperación extranjera que recibe Paraguay en el combate a estos grupos?
–El acuerdo (Estatuto de las Fuerzas) que firmó el presidente Santiago Peña con el presidente Donald Trump en marzo se supone que trata de eso. Digo se supone porque nunca supimos los alcances de ese acuerdo. Eso es algo que no está nada bien.
Se supone que va a haber una un apoyo a nivel tecnológico, a nivel de transferencia de información, de acceso de información.
Yo no veo todavía hasta hoy día un beneficio o una un resultado a nivel de seguridad en nuestro país. No veo. De hecho, compramos estos aviones nuevos. Se compraron, tengo entendido, creo que dos radares, pero hasta hoy día no hay una sola avioneta detenida.
La última vez se pasearon los dos Super Tucano durante 5 horas y le hicieron de escolta a una avioneta que bajó mercadería, que parece que era droga, pero que voló otra vez, y le escoltaron otra vez, pero hasta ahí llegó todo.
Y nosotros compramos unos aviones que son muy básicos, el Brasil usa eso para práctica de vuelo. Los militares principiantes inician sus horas de vuelo con estos aviones, y es lo que tenemos, pero usemos.
Tampoco la ley de derribo de aviones no hay en nuestro país. Entonces, en eso se escuda el Ejecutivo, pero yo en varias entrevistas ya le hice saber a los pilotos de la Fuerza Aérea que existe lo que se llama el amedrentamiento. Cuando la avioneta está volando, vos te pones encima y le obligás a bajar.
No te digo que le tirotees, pero perseguirle a la avioneta, obligarla a que baje; y al bajar, obviamente vos tenés que tener tus medios para intervenir y sacar de circulación y agarrar esa droga.
–¿Estamos atrasados en el combate?
–Estamos atrasados. Todavía no tenemos un nivel técnico adecuado y tampoco un entrenamiento formal. Ahora me enteré de que están viniendo Fuerzas Armadas de los Estados Unidos a entrenarle a Fuerzas Especiales nuestras, a la FOPE, pero no veo resultados porque eso se tendría que saber.
Es una vergüenza que no se le agarre al EPP (Ejército del Pueblo Paraguayo), que son ocho o diez tipos que están en un área de 10 a 40 km que uno le puede agarrar.
Yo estoy hablando con conocimiento militar y con conocimiento estratégico.
–¿Este acuerdo que se firma con EEUU podría habilitar a compartir datos del caso Marset?
–Por supuesto. Según al acuerdo que se firmó permite compartir esa información.
Esa información que da Marset al hacer declaraciones allá en los Estados Unidos, obviamente eso es procesado.
Los Estados Unidos se maneja así y acá debería ser así también, que la información que se saca se va distribuyendo a las redes de los diferentes institutos de investigación, FBI, CIA, NSA, que es una institución que hay allá y que aglomera a todos los sistemas de inteligencia que tienen los Estados Unidos.
Bueno, eso también tendrían que pasarle a los sistemas de seguridad paraguayo, lo que dice Marset, porque estamos muy afectados por Marset y sus actividades delincuenciales acá en la zona (Uruguay, Brasil, Bolivia, Argentina y Paraguay) y sí debería pasarse esa información.
Deberíamos estar ya recibiendo informaciones, abrir una carpeta fiscal, y empezar ya a pedir, si es que no nos dan, porque para eso hicimos esa firma de esos acuerdos.
- Estamos atrasados. Todavía no tenemos un nivel técnico adecuado y tampoco un entrenamiento formal. No veo todavía hasta hoy día un beneficio a nivel de seguridad (del acuerdo EEUU-Paraguay).
Héctor Sosa
Es abogado, docente de Derecho Laboral y Civil y Comercial.
Es analista político internacional. Asesor jurídico de empresas públicas y privadas.
Presidente honorario de la Academia de la Historia de la Geografía Militar del Paraguay. Conferenciante nacional e internacional y director de Cámara de Comercio Paraguayo-Británica.