En un nuevo arrebato de soberbia y petulancia, un Esgaib envalentonado por saberse impune en una Cámara en que el cartismo domina con dureza y saltándose los últimos resortes de tolerancia y de democracia, apuntó de nuevo a la prensa y anunció que presentaría un proyecto mordaza, con la intención de proteger la “privacidad” de los legisladores.
“La patota que viene acá a tratar de coaccionar y de violentar esta Cámara, solicito a través de la presidencia un reglamento en serio para que respeten los espacios de los diputados, que respeten la privacidad de cada uno, que respeten la libertad de responder o no a preguntas”, señaló.
Fundamentó su intención en el hecho de sentirse denigrado por las publicaciones sobre el nombramiento de su hija bachiller en la Cancillería.
Agregó que sus colegas le mencionaron que el hecho de que la prensa publique sus excesos es porque no le teme a las “tapas”. Dijo que más que un error, se siente honrado por no guiarse por las noticias de los medios en relación a su persona.
De nuevo colocándose en el rol de víctima, dijo que fue su hija la que recibió muchos agravios.
Llego al punto de comparar el caso de su hija con la de su colega Rocío Vallejo, cuya hija, sin embargo, terminó por renunciar a un comisionamiento en una dependencia diplomática en el extranjero. Pidió que sus colegas también se solidaricen con Mágida, la hija bachiller que trabaja en la Embajada del Reino Unido sin haber concursado y sin tener el carácter de diplomática con un ingreso de G. 21 millones. Mencionó que a ella y toda su familia la ridiculizan y la tildan de “usurpadora” de un lugar que, de nuevo, Esgaib reivindicó como justo para su hija.
Denigrado. Sostuvo que su posición le vale supuestamente ser denigrado por el nombramiento de su hija bachiller, por lo que se autocalificó como perseguido por los medios de prensa y afirmó que lo satanizan por ser colorado y, en particular, por cartista.
Sin embargo, reconoció que desde su rol de legislador debe rendir cuentas de sus actos, pero aunque, volvió a reivindicar respeto a su privacidad.
Agresión. Cabe recordar que El diputado Yamil Esgaib fue protagonista de un acto violento cuando fue abordado por un grupo de periodistas sobre la contratación de su hija en la embajada paraguaya en Inglaterra con un sueldo superior a G. 21 millones. No había sido la primera vez de su actuar violento, sino un hecho reincidente dado que ya el año pasado había sido suspendido por amenazar a su colega Rocío Vallejo con golpearla.