La senadora Lizarella Valiente afirmó ser engañada y se autocalificó de víctima del ex senador Hernán Rivas por creer en su título de abogado que hoy se pone en duda en la Justicia. Rechazó ser parte de la confabulación para que un abogado mau se haga cargo del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM). No obstante, ella y su bancada se encargaron de que en el Senado Rivas sea ungido como juez de jueces, al designarlo como miembro del órgano extrapoder.
“No soy responsable y en este sentido considero que todos hemos sido víctimas porque categóricamente yo le creí a esta persona. Además, existen las instituciones afín (sic) que son responsables de decir si su título es falso o no o si su título es verdadero”, indicó.
Se excusó en el hecho de que antes de que el Senado lo haya designado como miembro del JEM, existía un antecedente y ya la Cámara baja lo ungió. Es decir, sostuvo que debió disiparse con anticipación todo manto de duda sobre el título de Rivas. No tuvo en cuenta de que ya en la Cámara baja, miembros de la oposición ponían en entredicho la preparación de Rivas y, por extensión, la duda sobre si había cursado la carrera de Derecho.
Él eventualmente ya venía de cumplir esa función (como miembro del JEM) desde la Cámara de Diputados. Es así que se vuelve a trasladar esta petición a la Cámara de Senadores.
Sobre si nunca indagaron ni sospecharon sobre Rivas al no estar dotado claramente de conocimiento para estar en el JEM, señaló que, pese a ser consultado, Rivas contestaba que sí tenía el título de abogado, lo cual era suficiente para que la bancada mayoritaria le crea.
“En el ámbito privado le decíamos a él ‘sos o no sos abogado’ y respondía ‘claro que sí, soy’. Entonces, el ladrón también juzga por sí y yo soy una persona que siempre actúa de buena fe. Yo también me siento estafada porque eventualmente también le creí que tenía un título verdadero”, apuntó.
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Agregó que cuando saltó la sospecha sobre Rivas y varios integrantes del Congreso sobre el título profesional con que contaban, también ella se abocó a demostrar que terminó una carrera y había pruebas para dar fe de ello.
Insistió que, en su caso, no apañó a Rivas y que por eso hoy está a punto de conocerse sentencia en su caso. Sin embargo, la denuncia sobre título falso corrió por cuerdas separadas en la Justicia y el Senado no tuvo un rol protagónico en el caso en cuanto a la producción de pruebas se refiera.
“No me hago cargo de tal blindaje, yo me hago cargo de creer que él tenía un título genuinamente verdadero”, insistió.
Este jueves, la Fiscalía presentó su alegatos contra Rivas de por qué es culpable. Había pedido 12 años de prisión, mientras que la defensa solicitó la absolución.