VIENA
Mejora en la calidad del sueño, reducción de los síntomas de depresión y un mayor bienestar mental son los principales beneficios que tuvieron los escolares que participaron de un experimento para dejar de utilizar voluntariamente el móvil durante tres semanas.
El estudio se realizó en centros de educación de Austria, Suiza, Alemania e Italia.
Los jóvenes apagaron sus teléfonos el pasado 4 de marzo durante 21 días para participar en “El gran experimento del teléfono móvil Dok 1”, diseñado para invitarles a replantear su relación con el dispositivo y descubrir nuevas formas de ocupar su tiempo lejos de las redes sociales y las pantallas.
De los 72.000 alumnos de bachillerato, de entre 10 y 18 años, que formaron parte del experimento, unos 46.000 completaron de forma anónima cuestionarios científicos en tres fases, antes del experimento, al concluirlo y cinco semanas después.
“El experimento es contagioso. Muchos se unieron a la iniciativa sin participar en la investigación”, afirmó en un comunicado Oliver Scheibenbogen, psicólogo jefe del Instituto Anton Proksch de Viena, que supervisó el experimento junto al centro de consultoría IR&C.
EQUILIBRIO MENTAL. La mitad de los participantes llegó al experimento con problemas para dormir, ya fuera para conciliar el sueño o para mantenerlo. Al terminar, esas dificultades habían disminuido en un 23%.
También en el inicio, más de la mitad de los estudiantes declararon sufrir síntomas de depresión leves a moderados, y otro 11% reportó síntomas moderados o graves.
Después de tres semanas sin móvil, la proporción de jóvenes sin síntomas depresivos había aumentado en aproximadamente un 15%.
En el seguimiento realizado cinco semanas más tarde, los indicadores mostraron un leve retorno general a los valores iniciales, aunque sin llegar a alcanzarlos, lo cual sugiere que los beneficios de la abstinencia al teléfono tienen un efecto duradero.
En general, esas tres semanas sin teléfono móvil conllevaron una mejora del bienestar mental del 18%.
PROYECTO COLECTIVO. En el momento de la encuesta inicial, un 70% de los escolares presentaba un “uso problemático” de internet, una cifra que se redujo al 58% tras tres semanas.
Dos tercios de los participantes completaron el experimento durante los 21 días, y los estudiantes más jóvenes mostraron una mayor perseverancia que los mayores.
Lisa Gadenstätter, presentadora del programa Dok 1 de la ORF, explicó en una entrevista en la radio pública que el secreto del proyecto reside en su carácter colectivo.
“Cuando lo haces en grupo, tus amigos están ahí y puedes superar las fases difíciles con mayor facilidad. Pueden motivarse mutuamente, y eso ayuda muchísimo”, declaró.
- 72.000 estudiantes se sumaron voluntariamente a dejar de utilizar sus teléfonos inteligentes.
- 70% de los jóvenes que participaron del estudio tenían síntomas de uso problemático de internet.