“Nos colocamos las mascaras, porque sabemos que las consecuencias de afrontar a cara descubierta la oscura manipulación de miedo, la prebenda, la violencia laboral son y serán pan de todos los días para la enfermeras”, informó el comunicado de la Asociación Paraguaya de Enfermería.
Exigieron además “el cese de la violencia laboral disfrazada y sostenidas gracias a documentos internos basados en restricciones amparadas por la supuesta Autonomía Universitaria”.
También se manifestaron en contra de “contratos con precarización laboral, descontrataciones injustificadas, traslados arbitrarios, falta de reuniones de staff y de las jefaturas de línea, negativas silenciosas a recepción de notas”.
Finalmente, citaron a La Babosa Casaccia como ejemplo de personas no profesionales o poco profesionales en puestos laborales “con el fin de infundir temor”.