En el marco de un análisis sobre la situación fiscal y las perspectivas económicas del Paraguay, el ex ministro de Hacienda Benigno López reflexionó acerca de los factores determinantes que analizan los grandes capitales antes de desembolsar dinero en el país.
Durante su participación en el streaming de Última Hora, Letras Chicas, el ex funcionario profundizó en la necesidad de superar la visión tradicional de atracción de capitales basada únicamente en incentivos económicos superficiales.
Al respecto, el ex secretario de Estado advirtió que hoy en día los empresarios enfocan su atención en la solidez y el comportamiento general del Estado como institución protectora de los derechos ciudadanos. Sobre este punto, señaló que “no es solo la situación macroeconómica lo que se mira, no es solo el comportamiento adecuado de un par de instituciones, sino se ve fundamentalmente el marco institucional, o sea, cómo funciona el país como institución; cómo funciona el país a la hora de proteger tus derechos, a la hora de proteger tu seguridad, a la hora de proteger tu vida”.
El ex integrante del Poder Ejecutivo profundizó en esta exigencia corporativa, en la competitividad regional frente a otras naciones, y remarcó que las ventajas iniciales ya resultan insuficientes para retener el interés de los inversionistas más conservadores y de mayor envergadura. En ese sentido, sentenció enfáticamente: “Bajos impuestos y energía barata no son suficientes para que un inversor se decida por Paraguay”, agregando además que “no son suficientes para traer una cantidad importante. Hay inversores que están viendo eso y que les parece adecuado y vienen también; la inversión masiva, la inversión que queremos que venga es un poco más conservadora”, enfatizó.
Finalmente, el referente económico, quien fue vicepresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destacó que el inversor extranjero busca certezas jurídicas plenas y una justicia imparcial donde no sea necesario recurrir a influencias particulares para resolver litigios o trámites cotidianos, concluyendo que la clave del desarrollo futuro radica en consolidar la institucionalidad y la seguridad jurídica por encima de cualquier otro atractivo temporal.