23 may. 2024

En pos del Conocimiento. Combinación de dos escuelas

Se han evaluado el falsacionismo de Karl Popper y el historicismo de la Teoría Crítica en este mismo diario y en fechas anteriores, disponibles en www.rsa.com.py. La conclusión es que la mejor combinación del conocimiento en pos de análisis técnico-científicos hacia el Desarrollo Sostenible se da dentro de Estado de derecho en democracia, con estricto respeto de las minorías étnicas, en integración selectiva al mercado mundial e igualdad de oportunidades. Ergo, lo más recomendable estará en hacer planteamientos compatibles entre ambos modelos.

Por su relevancia para el mundo contemporáneo, hay que definir bien lo que debe entenderse hoy en día por economía social de mercado, cuya cuna y zona de experimentación fue la Unión Europea desde mediados del siglo XX versus el consenso de Washington, cuyo campo de experimentación han sido las Américas a fines de dicho siglo, de cara al “Sistema Integrado de Mercado con responsabilidad económica, social y ambiental” (SIMRESA”, vigente hoy.

SIMRESA. Su disección hará necesario un estudio breve de lo que fue la “Economía Libre de Mercado”, en los EEUU, versus la “Economía de Planificación Central” en regímenes comunistas. Esta última fue ensayada por la otrora Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y por Alemania Oriental hasta la caída del muro de Berlin, así como por la China Continental, acompañadas de Bielorusia y Corea del Norte. El que más capacidad de adaptación a realidades diferentes y contemporáneas ha demostrado tener en las últimas décadas el SIMRESA. El Consenso de Washington y sus correlativas reformas de primera generación versus las de segunda generación (ENEP en www.rsa.com.py y RSA, octubre de 2011) son su contrapartida, pero van a la zaga de SIMRESA. De allí la importancia de centrar el análisis en ellos.

ESM. A los efectos de este estudio y empezando por sus orígenes, se entiende por economía social de mercado (ESM) una síntesis novedosa (Müller Armack y Ludwig Erhard, Alemania) que combina los elementos positivos de la economía de mercado, superando los negativos mediante la función reguladora del aparato estatal. Algunos exponentes de la ESM la definen también como una mezcla eficiente de los elementos de la economía de mercado con los de la de planificación central.

En esta combinación deben primar la libre competencia en igualdad de oportunidades, con un aparato estatal que meramente establece las reglas de juego, pero dotado de función reguladora para asegurar el funcionamiento del mercado con el enfoque multidisciplinario del SIMRESA.

ECONOMÍA DE MERCADO Y ESTADO DE DERECHO. Son un sistema mixto con la más amplia competencia posible, articulada en libre formación de precios con claras, igualitarias y estables reglas de juego, en el que la iniciativa privada corre a cargo de la producción de bienes y servicios, salvo casos extremos y efímeros de subsidiariedad, dentro de un Estado de Derecho en el sentido occidental del término, es decir en Democracia bajo imperio de la Constitución y de las leyes así como con gobernantes sometidos a elecciones, a controles y a alternabilidad. Piedras angulares de dicho escenario múltiple son la rentabilidad, el respeto a la propiedad privada, la seguridad jurídica y la apertura de los mercados a la competencia internacional.

La subsidiariedad ocurre cuando el aparato estatal asume la producción de bienes y servicios porque la necesidad de la sociedad se articuló en forma de demanda pero el sector privado no está todavía en condiciones de producirlos.

LA MÁS AMPLIA COMPETENCIA POSIBLE. En una economía abierta, con libre formación de precios, significa erradicación de concentraciones económicas excluyentes tanto por vía de la oferta (monopolios y oligopolios) como por la de la demanda (monopsonios y oligopsonios) o su reducción a su mínima expresión. Cuando resulta imposible la eliminación de monopolios o monopsonios dentro del mercado interno, dichas formaciones concentradoras deberán ser sometidas a competencia internacional en igualdad de condiciones, a fin de asegurar que los consumidores puedan optar por bienes y servicios competitivos en precio y en calidad.

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