La Cámara Baja, de la mano de Honor Colorado, sancionó el proyecto que tuvo origen y aprobación en la Cámara Alta que declara el Día Nacional de la Iglesia Evangélica, el último domingo de octubre, luego de un breve, pero intenso debate entre contados legisladores.
El diputado Raúl Benítez cuestionó que la iniciativa haya sido incluida como primer punto del orden del día, al señalar que el país tiene “40 mil millones de problemas” y que, sin embargo, se priorizó este proyecto.
“Este es un país con muchísimos problemas y el primer punto del orden del día es este”, sostuvo. Agregó que la iniciativa resulta incómoda porque expresa una postura del Congreso en un país que, según la Constitución Nacional, es laico.
“Yo, sinceramente, no lo comprendo, no lo entiendo. No entiendo cuál es el fin”, afirmó Benítez, quien pidió que el tratamiento sea pospuesto.
El opositor cuestionó además lo que calificó como “hipocresía” y “fariseísmo” detrás de la iniciativa. “Lo que más me molesta es el nivel fariseo. Porque creen que con este tipo de acciones compran un pedazo del reino de los cielos”, expresó.
“Lo que más me molesta es el nivel fariseo. Porque creen que con este tipo de acciones compran un pedazo del reino de los cielos”.
Añadió que “los actos de salamería no sirven en un mundo que necesita acciones concretas para su gente” y sostuvo que el Congreso debería demostrar sus valores mediante acciones destinadas a mejorar la calidad de vida de la población.
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La diputada Johanna Ortega también cuestionó la urgencia del proyecto y dijo que no cree que ningún líder religioso esté pidiendo una reivindicación de este tipo.
“Mientras tanto son sus propios fieles los que sufren el estado de salud pésimo en la salud pública paraguaya, el estado de las escuelas que se caen a pedazos, el estado de sus plazas próximas a sus templos”, señaló.
“Mientras tanto son sus propios fieles los que sufren el estado de salud pésimo en la salud pública paraguaya, el estado de las escuelas que se caen a pedazos, el estado de sus plazas próximas a sus templos”.
Johanna recordó que Paraguay reivindica la pluralidad de cultos y mencionó que existen festividades y feriados católicos vinculados a la cultura del país, como el 8 de diciembre.
Sostuvo que la declaración de un día nacional para la Iglesia Evangélica “no tiene ningún sentido” y advirtió que podría abrir la puerta a pedidos similares de otras religiones.
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“Con todo derecho después van a venir las otras religiones. No me parece necesario, no me parece urgente para nadie, no me parece que cambie absolutamente la vida de nadie”, afirmó.
Esgaib defendió iniciativa
El diputado cartista Yamil Esgaib defendió la iniciativa y sostuvo que se trata de un homenaje a la comunidad evangélica por su aporte histórico y social al país.
“A nadie le ofende. Es un homenaje, presidente, a una iglesia que vino hace más de 100 años y especialmente trabajaron en el Chaco, aportaron mucho”, manifestó.
Según Esgaib, las iglesias evangélicas atendieron en salud, llevaron educación, valores y trabajo a lugares donde no había nadie.
“No estamos creando feriados”, aclaró. También sostuvo que se eliminó la obligatoriedad para el Ministerio de Educación y Ciencias justamente para respetar la libertad de culto.
“Reconocer a la iglesia evangélica no es decir algo contra nadie, es hacer justicia por una comunidad que trabaja, que ora, que contiene a miles de familias paraguayas en los barrios más humildes”, afirmó.
En medio de su intervención, Esgaib también hizo referencias a al aborto y al matrimonio igualitario, al señalar que la Iglesia Evangélica “trabaja para la familia”.
“Voy a agregar algo más: Esta gente no está tratando de convencerle a nadie que haga leyes que maten criaturas en el vientre de la madre. Este tipo de iglesia trabaja para la familia, Esta iglesia no está para el matrimonio gay. Está para respeto al matrimonio hombre-mujer y que sea normal el vivir de cualquier ciudadano de nuestro país”. expresó.
“Voy a agregar algo más: Esta gente no está tratando de convencerle a nadie que haga leyes que maten criaturas en el vientre de la madre. Este tipo de iglesia trabaja para la familia. Esta iglesia no está para el matrimonio gay. Está para respeto al matrimonio hombre-mujer y que sea normal el vivir de cualquier ciudadano de nuestro país”.
Nuevo cruce
Las expresiones de Esgaib generaron una nueva respuesta de Benítez, quien sostuvo que justamente ese tipo de reacciones demostraba el punto de su cuestionamiento.
“Si tan creyentes son, si tantos valores cristianos tienen en su sangre, les voy a dar una recomendación: no hay mejor cosa que la acción más que el discurso que hacen por este micrófono a su proyecto barato”, manifestó.
Benítez insistió en que el oficialismo tiene mayoría en los poderes del Estado y cuestionó que, mientras existe gente con hambre y sin acceso a salud, se prioricen iniciativas de este tipo.
Johanna, por su parte, afirmó que Esgaib le estaba pidiendo que se callara y defendió su derecho a cuestionar el proyecto.
“Quiere que yo me calle. Él va a tener que convivir, presidente, con sus ganas de querer callarme”, expresó. La legisladora insistió en que el debate debe contemplar la pluralidad religiosa prevista por los constituyentes y sostuvo que el Estado social de derecho implica el pleno acceso a derechos como empleo y salud.
Calificó iniciativa como “pura propaganda electoral”, al cuestionar además el papel de algunos líderes religiosos en el ámbito político.
Esgaib respondió nuevamente que se trata simplemente de un homenaje y que no afecta a nadie. "¿Quiénes somos nosotros para decidir qué le gusta o qué no le gusta a la ciudadanía? Supuestamente acá hay democracia”, sostuvo.
Agregó que existe una intención de un grupo de paraguayos, canalizada a través del Senado, para homenajear a quienes profesan esa religión. “El día de mañana puede venir el día de la Iglesia Católica y el que quiera apoyar la apoya, el que no quiera, no”, afirmó.
Por su parte, la diputada Alexandra Zena contestó a Johanna Ortega y dijo que es de “mal gusto decir que se arrean a las personas que están ahí”. “Si no nos vamos a ninguna iglesia no tenemos que opinar sobre como la gente decide votar”, expresó y agregó que no ve ningún proselitismo en la iglesia que asiste.
“Yo creo que somos tan responsables y especialmente los parlamentarios de no tergiversar las cosas. Yo creo que hay que respetar las creencias de cada persona y no se deben mezclar con cuestiones políticas”, manifestó.
Dio su respaldo al proyecto, pero indicó que no se debía ser primer punto del orden día ya que hace 6 meses no se están estudiando los temas importantes del orden del día.
La iniciativa fue sancionado con 42 votos. Hubo 12 abstenciones en total.