Política

“En la zona de Amambay hay muchos lugares por donde se puede ingresar”

Aún realizando un recorrido continuo de la línea que limita esta parte de nuestro país con el Brasil, “es imposible atajar a todos” dice la titular de Migraciones, refiriéndose a la vulnerabilidad de la frontera.

soviedo@uhora.com.py
La Dirección General de Migraciones cuenta con 179 inspectores para todo el territorio nacional. Al decretarse la cuarentena en marzo pasado, en respuesta a la declaración de pandemia por coronavirus, y luego el cierre de las fronteras, los puestos de acceso al país se redujeron de 43 a 13.
Sin embargo, la institución debió reforzar estos 13 puntos con más funcionarios según la cantidad de accesos que se fueron dando. No hay que olvidar que el transporte de cargas no se ha detenido y que el retorno de connacionales al país es incesante, lo mismo que la salida de extranjeros que estando en territorio paraguayo fueron sorprendidos por la urgencia sanitaria planetaria y las medidas preventivas y de mitigación adoptadas.

–¿Cuáles son las tareas específicas que están realizando en el contexto de la pandemia?

–Migraciones se dedica al control concreto del ingreso de las personas y a especificar el motivo para poder identificar quiénes lo hacen por motivos de salud, pérdida de empleo o por haber quedado varado estando eventualmente en algún país extranjero. Y, en excepcionales casos, para autorizar el ingreso de algunos extranjeros como aquellos técnicos que vinieron del Brasil para la construcción del hospital de contingencia en el Ineram (Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente), que se hizo en un mes. O los que ingresan al Alto Paraná, porque están afectados a la construcción del segundo puente, a los que se le permite permanecer solo en la ciudad de Presidente Franco, ya que la prohibición de ingreso de extranjeros sigue vigente. Ellos, por ejemplo, permanecen solo en la zona de obras.

Migraciones se encarga también de hacerles llenar la declaración de salud a los compatriotas que ingresan, donde se deja constancia de los lugares que visitó antes de llegar a nuestro país y datos completos para que el Ministerio de Salud realice un seguimiento de cada ciudadano que ingresa al territorio nacional.

Registra además el manifiesto de aceptación para guardar cuarentena obligatoria en los albergues, documento que deben firmar los connacionales que retornan, y revisar sus antecedentes.

–Se había dicho que algunos compatriotas que retornaron del Brasil tienen cuentas pendientes con la justicia. ¿Qué se hace en estos casos?

–Se da aviso a la Policía Nacional, se ve la causa para determinar en qué juzgado se halla su caso, y se da aviso a este. Entretanto, la persona es conducida a un albergue para cumplir su cuarentena y luego ya queda a cargo de la Policía, la Fiscalía y el juzgado correspondiente.

–¿Qué porcentaje de los que han ingresado hasta ahora están en tal situación?

–La verdad que son muy pocos y, en su mayoría, por demandas de prestación alimentaria. Muy pocos casos penales, salvo aquel muchacho que escapó de un albergue y resultó ser alguien que había participado en un asalto y herido a un policía.

Ellos, obviamente, tienen que cumplir la cuarentena. Nosotros avisamos a las instituciones pertinentes para que, una vez que están por concluir el aislamiento, estas actúen.

–¿Cómo se manejan con los camioneros, considerando que el transporte de mercaderías no se detuvo?

–Con respecto a los camioneros seguimos ajustando medidas. Hay que tener en cuenta que ellos no cumplen una cuarentena como los demás, por el hecho de que generalmente su permanencia es de un día. Ellos bajan la carga y deben volver, el último protocolo que se aprobó establece que, si por algún inconveniente, les demandara más de tres días dejar la carga, ellos deben permanecer en sus camiones y no abandonar el habitáculo del vehículo. Hay un protocolo largo que se les entrega al ingresar y que entre otras cuestiones contempla con qué institución contactar y cómo proceder en caso de que tengan algún síntoma vinculado al coronavirus.

–¿Eso se entrega a cada conductor que entra?

–Sí a cada conductor. La mayoría de ellos ingresan y van a los puertos privados que se hacen responsables también de ellos. Nosotros mantuvimos una videoconferencia con todos los gremios de camioneros, Aduanas, Puertos y Vigilancia de la Salud y quedaron claras varias cosas. Algunos se comprometieron a poner albergues para sus conductores, en el caso de que dieran positivo al Covid-19, y si nosotros detectamos algo entre los choferes connacionales, se aplica la prohibición de salir del país.

Nos envían una lista de los que van a salir y Migraciones ya verifica certificado de antecedentes, judiciales y policiales de cada uno, además de controlar que se hayan vacunado contra la fiebre amarilla, si van a dirigirse al Brasil. Sin eso no pueden entrar ni salir en todas las fronteras con Brasil.

–¿Cuáles son los puntos vulnerables que tienen detectados en nuestras fronteras?

–En la zona de Ciudad del Este detectamos tres puntos. Son caminitos que conectan al río. Son accesos creados en otra época para introducir mercaderías de contrabando. Se llaman San Rafael, Remansito y otro lugar que no recuerdo. La Marina ya está custodiando esos lugares. De hecho fueron aprehendidos varios paseros, y entre ellos, gente que buscaba ingresar de manera ilegal a territorio paraguayo.

A estos se le da un ingreso legal, pero ya con un oficio fiscal por el que se ordena remitirlos a cumplir cuarentena en un albergue, para su posterior imputación.

En la frontera con Bolivia también hemos registrado un punto vulnerable en Pozo Hondo. Tuvimos algunos casos de ingreso ilegal.

Con Bolivia se da un caso particular y es que una vez que salió alguien de su territorio ya no se le permite el ingreso, entonces no nos queda otra que darle el ingreso y remitirlos a un albergue. Pero fueron dos a tres casos nada más.

Por el lado de la Argentina, hubo pasos ilegales por Nanawa. Pero es por el Brasil por donde tenemos mayor problema porque nuestra frontera seca es muy amplia.

En el Amambay hay muchos lugares por donde se puede ingresar. Migraciones está haciendo un control recorriendo de punta a punta la línea fronteriza con camioneta de la institución. Los funcionarios van detectando aleatoriamente a los que pretenden ingresar porque es imposible atajar a todos.

Se cuenta con apoyo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional que tienen puestos en la zona. Pero las personas que buscan entrar ilegalmente van buscando puntos por donde hacerlo. Se cierran esos sitios pero al día siguiente los hallamos totalmente abiertos de nuevo.

–¿Cuántos funcionarios tiene Migraciones?

–Contamos con 179 inspectores nada más para todo el territorio. Con esta situación de pandemia hemos tenido que reforzar los lugares por donde se da mayor ingreso.

En el caso de Falcón tenemos menos cantidad porque con Argentina compartimos un control más estricto.

Es difícil tener un ingreso masivo de connacionales por allí. Para transitar por su territorio se requiere de autorizaciones que se gestionan vía nota a través de los consulados.

Con Brasil no, porque este país deja salir indiscriminadamente a la gente.

Nosotros nos vemos en la obligación de ubicar en un lugar a los compatriotas provenientes de allí hasta que el Consejo de Defensa Nacional consiga los albergues correspondientes. Esto es muy importante porque es una de las estrategias sanitarias que impide la propagación del Covid-19 en nuestro país.


Las personas que buscan entrar ilegalmente van buscando los puntos por donde hacerlo. Se cierran esos sitios, pero al día siguiente los hallamos totalmente abiertos de nuevo.



Es difícil tener un ingreso masivo de connacionales por la Argentina. Para transitar por su territorio se requiere de autorizaciones que se gestionan vía nota a través de los consulados.

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