04 abr. 2026

El voraz Hambre Cero

Durante la semana pasada varios acontecimientos y anuncios marcaron el ritmo de un nuevo escenario en la dimensión nacional. Existe un factor clave que está ausente dentro del juego de poder cuyas consecuencias, con el transcurrir de los días, no se sabe todavía cómo evolucionarán. Ojalá todo se restaure para bien, pero que exista una nueva normalidad.

En primer lugar, por estar de reposo médico y en proceso de recuperación por problemas de salud, fue la primera semana sin la presencia del señor ex presidente HC como participante activo del ejercicio del poder, siendo él el más poderoso de todos en el Paraguay, conforme a expresiones del gobernador del Guairá y, además, conforme al apotegma que dice que “el poder está donde la gente cree que está, no donde dicen los papeles”. Y todos sabemos que eso es cierto y verdadero, porque todos sabemos dónde está el poder.

En segundo lugar, y como consecuencia de lo anterior, confirmando quién manda en el Paraguay, en ausencia de este –y sin ningún respeto por el poder formal y por la investidura presidencial que necesita de paz y tranquilidad para mostrar el progreso de sus “logros macroeconómicos”–, los correligionarios desataron una feroz interna dentro del movimiento que lleva las iniciales HC, y no precisamente por el honor colorado, sino que –a juzgar por una de las cuestiones en disputa– por el zoquete del Hambre Cero. Incluso, surgió una ley de trámite acelerado que deja sin poder administrar el publicitado programa a dos gobernaciones, Concepción y Alto Paraná, tal como se expone más abajo. Todo, en medio de acusaciones de supuestos hechos de corrupción con enriquecimiento ilícito de los gobernadores, por dudas o certezas sospechosas de coimas y negociaciones amañadas en las comidas de los escueleros. La Contraloría General de la República tomó cartas en el asunto metiendo entre las sospechas de robos de recursos en el voraz Hambre Cero a todos los gobernadores, e inició una gran investigación a estos sobre correspondencias patrimoniales, revisiones de sus declaraciones juradas y demás etcétera. Por culpa de un miembro ejecutivo departamental, ligaron todos. Me recuerdan a mi infancia en el hogar familiar. El génesis de todo fue la fastuosa fiesta de quince años de la hija de la gobernadora de Concepción, cuyo financiamiento no se sabe si fue público o privado; y, si fue privado –lo que sería correcto tampoco se sabe y se duda–, si estuvo a cargo de proveedores del Estado, lo que sería incorrecto, en un modo capitalismo de secuaces.

En tercer lugar, y para confirmar lo anterior, el legislador Silvio Ovelar, quien detonó la bomba tildando de “po-pohyi” (“mano gravitacional”, relativa a la gravitación o a la gravedad, o algo peor) a la gobernadora de Concepción, impulsó la aprobación de media sanción de la modificación de la Ley 7264/24 desautorizando la gestión de los fondos del Hambre Cero a las gobernaciones citadas más arriba. En el caso de Concepción, por las sospechas cumpleañeras, en el caso del Alto Paraná, dicen que –aprovechando las denuncias de voracidad hambrienta– por disputas internas dentro del movimiento HC en cuanto a liderazgos regionales para el 2028. Me imagino la mala onda que debe existir ahora entre los gobernadores con relación a la colega concepcionera que, por vanidad adolescente, puso en vidriera a todos quienes estaban tranquilos disfrutando del hoy sospechoso menú nutricional.

En cuarto lugar, la gobernadora de Paraguarí es denunciada por periodistas de un medio relacionado con el líder de HC sobre supuestos despidos injustificados dentro del mismo programa en cuestión. Luego de hacer sus descargos, la gobernadora atribuyó el hecho al “fuego amigo” dentro del movimiento HC y dentro de su propio departamento, donde el ministro del MUVH es su principal adversario.

El gobernador del Guairá fue más lejos, afirmando que el fuego amigo es un internismo también voraz, que puede terminar consumiendo el activo electoral de la ANR para las próximas elecciones y reconoce que apeligra la permanencia en el poder de su propio partido.

En quinto lugar, los cortes de energía y la crisis financiera con extrema morosidad en el pago a los proveedores del Estado por la que atraviesa el Gobierno nacional están causando serios daños al empresariado, tal como ya se expuso en esta misma columna hace una semana. Como primer ejemplo, para no hablar de generalidades, yendo a lo concreto, la empresaria Patricia Niella, la mayor fabricante de ropa interior del país, en radio Monumental, se despachó contra la calidad del servicio de energía del Gobierno, cuyos cortes que son repetitivos en el verano conspiran contra sus costos de producción, menoscabando la productividad, poniendo en riesgo sus compromisos de ventas al exterior, teniendo que pagar horas extras laborales y exigiendo a sus colaboradores el esfuerzo de tener que trabajar en días no laborales. El resurgir del gigante desnudado en carne y hueso. Como segundo ejemplo, bien concreto, la ruta de Pozo Colorado a Concepción; anunciada con bombos y platillos más cápsulas de videos en redes sociales, a partir de su lanzamiento el 13 de enero de 2026, como la gran obra con pavimento rígido (cemento nacional, público, y privado crony), a dos meses de su estreno, tuvo que parar porque la firma Ecomipa no recibe los pagos acordados. La deuda con todas las vialeras asciende, dicen, a más de USD 300 millones y los intereses reclamados sumarían USD 110 millones.

En sexto lugar, como broche de oro, el ministro del Interior se gana el Oscar de la semana, a la sinceridad, y nos informa que en el Paraguay se malgasta y se roban un total de seis millones de dólares por día, se supone, desde el Gobierno. Es decir, para hoy lunes 9 de marzo de 2026 al mediodía, desde las oficinas estatales ya se habrían malgastado o robado tres millones de dólares durante la mañana. Y, es más. Nos pone en conocimiento de cuál es el partido político que debe ser depurado para que no se robe más. Es decir, identifica al grupo político desde donde se roba. Luego, sugiere quiénes mataron a Pecci. Y pide volver a las raíces de su partido para abandonar estas prácticas nefastas. El robo anual del que nos hace saber el ministro sumaría alrededor de dos mil millones de dólares, lo que representa hoy a alrededor de diez mil millones de dólares en un periodo de gobierno de cinco años. Este enorme dinero es el que ha convertido a la política en la principal actividad privada con fines de lucro del país. Ya da para contratar a sicarios para matar a un vicepresidente de la república, para neutralizar a quienes se opongan a los que gobiernan, para comprar mesas de votación para ganar elecciones, para hacer desmanes de todos los tipos en busca del poder. Supongo que este volumen de ilícitos no puede concretarse desde un solo partido, debe haber aliados opositores que también comparten el síndrome de la voracidad hambrienta.

En séptimo lugar, todo lo anterior se debate en medio de un partido que, como se dijo en el punto uno, está en su primera semana sin su poderoso presidente en modo funcional. Es decir, en medio de un caos en el ordenamiento de la dialéctica de intereses en conflicto. Además, en medio de tres vertientes ideológicas que se disputan buscando imponer su mejor “relato moral”, no precisamente moralista, tanto en la interna partidaria como en la cosmovisión nacional. El nacionalismo representado hoy por los Samaniego y algunos correligionarios históricos, el Liberalismo a Ultranza representado por Peña con sus Chicago Boys y, finalmente, el neoconservadurismo religioso de Latorre y sus fanáticos de “Dios, Patria y Familia”.

Y hablando de Dios, el verdadero y todopoderoso, ojalá que comience a operar en modo sobrenatural y que con alguna epifanía despierte y le devuelva la salud, luego del grave problema coronario, que a cualquiera de nosotros nos acerca a la última realidad, en especial a aquel a quien se le atribuye el máximo poder dentro del país, para que reordene sus propias convicciones existenciales de una vez por todas, con el fin de estar en consonancia con la palabra de Aquel a quien dicen seguir: Que “aquel que robaba no robe más, sino que trabaje honradamente con sus manos para tener qué compartir con los necesitados” (Efesios 4:28). Es más, y esto es también para todos nosotros los paraguayos, siguiendo en la misma línea, buscando el arrepentimiento y el cambio de la forma de pensar para cambiar la forma de vivir, trabajando con honestidad de modo que existan los recursos suficientes para que se invierta en la infraestructura física y social orientada al bien común. Si así no fuere, que se vengan las consecuencias que corresponden. Dios y la Patria nos lo demanden.

Amén. Saludos cordiales.

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