“Es una perspectiva verdaderamente inquietante” manifestó el religioso durante la presentación de un libro en Milán. La situación actual del conflicto debería interesar a “toda persona que tiene en el corazión el destino de nuestro mundo”, agregó.
A inicios de la semana pasada, Canadá, Polonia y Finlandia aprobaron el uso del armamento donado a Kiev para atacar en territorio ruso. Estados Unidos, que se oponía a levantar esta restricción, cedió al pedido de Ucrania el jueves último, pero con la condición de utilizarlo solo en puntos estratégicos para defender la asediada región de Járkov. Después de conocer la decisión de EEUU, Alemania también accedió a liberar sus equipamientos para ese objetivo.
El creciente apoyo de los miembros de la OTAN a permitir el uso del armamento entregado a Ucrania para atacar a Rusia podría “significar el inicio de un conflicto global”, había advertido el presidente ruso, Vladimir Putin.
Su contraparte, el mandataro ucraniano Volodimir Zelenski celebró el levantamiento parcial de las restricciones. “Se trata de un paso adelante hacia el objetivo (...) de defender a nuestro pueblo que vive en las aldeas situadas a lo largo de la frontera”, afirmó Zelenski. Rusia afirma que han tomado 880 km2 en lo que va de año en Ucrania, y 28 localidades en mayo en la región de Járkov.