Desde hace 101 días Milán, de cinco años de edad, está conectado al corazón artificial. Este fin de semana tuvo una complicación de salud.
“Espero que me comprendan. Es muy difícil el día a día de nosotros como madres y padres”, dijo la madre de Milán entre lágrimas.
Donar órganos es salvar vidas y se pueden salvar hasta seis, recordó la madre del pequeño internado en el Hospital Acosta Ñu.
Luján tiene 14 años. En dos meses cumplirá 15. También está conectada a un corazón artificial. “El regalo más preciado que ella quiere es un corazón”, dijo con la voz quebrada la madre de la joven.
A una semana de ser conectada al corazón artificial, Luján continúa con muchos dolores aún, relató su madre.
Dijo comprender la situación de las personas que tienen un familiar que está empezando a dejar este mundo.
“Pero pensar que algún órgano pueda permitir que siga viviendo otra persona es un acto de amor y solidaridad”, expresó.
Hace tres meses William Méndez llegó desde Ciudad del Este y está internado en el Hospital San Jorge. Tiene 29 años, dos hijos y también aguarda un corazón.
“Sus hijos necesitan de su papá. Entonces le digo a esa gente que tiene la oportunidad de salvar la vida de nuestros hijos, que piensen y que también van a recuperar un pedacito de cada órgano de su familia en otra familia”, dijo la mamá de William. Según contó, su hijo lucha cada día por su vida. A causa de una complicación no pudo acceder a un trasplante.
“Les digo a todas las familias que tienen la oportunidad de donar, que donen”, expresó y agradeció a los médicos tratantes.
Las madres de los pacientes participaron ayer de una conferencia de prensa donde recalcaron la importancia de la donación.
El doctor Hugo Espinoza, director del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT), detalló que actualmente son 267 personas que aguardan la donación de un órgano.