Sucesos

“El Estado tiene el deber de investigar lo que nos hicieron jueces y fiscales”

Los tres campesinos que recuperaron su libertad por la masacre de Curuguaty, en medio de la euforia no se olvidaron de los momentos que tuvieron que pasar y no descartan pedir resarcimiento.

Emocionados y con lágrimas en los ojos, Néstor Castro, Luis Olmedo Paredes y Arnaldo Quintana dejaron ayer la cárcel de Tacumbú.

Los tres, que fueron condenados por la masacre de Curuguaty, recuperaron la libertad cerca de las 11 de la mañana en medio de un clima eufórico. Sin embargo, Castro, que fue condenado a 18 años, no perdió el enfoque y se acordó de los fiscales que lo acusaron, según él, sin pruebas. “De mi parte y de mi familia, les digo que nos hicieron pasar muy mal. El Estado tiene el deber de investigar lo que nos hicieron los jueces y fiscales”, afirmó el hombre, que también recordó a sus compañeros caídos.

Los tres coincidieron en que analizarán pedir un resarcimiento económico al Estado por el tiempo que estuvieron en prisión.

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Los 11 campesinos fueron absueltos de las condenas que enfrentaban por el caso Curuguaty. Solo cuatro de ellos seguían en prisión con altas penas de entre 18 y 35 años de cárcel.
Los 11 campesinos fueron absueltos de las condenas que enfrentaban por el caso Curuguaty. Solo cuatro de ellos seguían en prisión con altas penas de entre 18 y 35 años de cárcel.

NUEVO INICIO. “Ya quiero recuperar el tiempo perdido. Fueron seis años de mucho sacrificio donde pasé hambre y enfermedades”, dijo, por su parte, Luis Olmedo, que al salir se abrazó fuerte con su esposa Dolores López, quien también estuvo ligada al proceso y fue condenada también. Ellos se casaron hace un año en el penal.

Dolores estuvo presa en la cárcel de Coronel Oviedo por esta misma causa y allí dio a luz a su hijo Jorge Luis, hoy de 5 años, que se muestra orgulloso de su padre. “Che túa héra Luis”, dice el pequeño, como nombrando a un héroe, que es para él en ese momento su papá.

Cuando se le consultó si se había hecho justicia, Luis fue claro: “Si existía la justicia, nosotros no teníamos que estar acá (en la cárcel), sino los jueces que nos condenaron”, dijo con firmeza el hombre, que había sido condenado a 20 años de prisión.

Si bien sostuvo que la Justicia le robó seis años y un mes de su vida, destacó que en el penal le trataron bien, en medio de las precariedades.

Arnaldo Quintana, que soportaba una condena de 20 años de cárcel, también se mostró contento por la decisión tomada por la Justicia, aunque tampoco olvidó los momentos que pasó en prisión. “Ya estamos en libertad, por fin”, festejó eufórico, para añadir que es hora de empezar una nueva etapa. “Ahora, a retomar la vida desde cero e ir directo a Marina Cué. Queremos conquistar esa tierra, porque merecidamente es del pueblo”, aseguró.

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