Por Rodrigo Houdin - @rodrigohoudin
Edición: Fabian Fleitas
Los pobladores del Bañando Norte de Asunción relatan las penurias que les toca vivir desde hace décadas. Ante cada crecida deben dejar la “comodidad” de sus precarias casas para establecerse en refugios temporales.
Justina Díaz, es una de las coordinadoras de refugios de la zona. La mujer se muestra preocupada por el rápido avance de las aguas. “Desde hace unos años, creo que a causa de la construcción de la Costanera, se incrementó la cantidad de afectados por crecidas en esta zona”, comentó a ÚLTIMAHORA.COM.
“Muchos de nosotros salimos ayer de nuestras casas para trabajar y al regresar encontramos que el agua del río Paraguay ya tomó parte de nuestras viviendas. Lo preocupante es que la Secretaría de Emergencia Nacional aún no declara emergencia y solo recibimos ayuda del municipio”, lamentó.
En promedio, unas 15 familias por día dejan sus casas para instalarse en refugios del Bañado Norte, zona que será visitada por el papa Francisco el próximo mes de julio.
Dejar o no la zona
Si bien algunos habitantes de las zonas bajas no se muestran reacios a abandonar sus hogares e instalarse en terrenos fiscales situados a unos kilómetros de Asunción, otros no quieren dejar el sitio donde crecieron y formaron su hogar.
Según manifestaciones de algunos pobladores, no solo la comodidad de estar cerca del centro de la ciudad es lo que los retiene en zonas donde la constante es convivir con las crecidas. También los escasos recursos y la falta de trabajo aparecen entre sus motivos.
María Angélica de Ayala también vive en el Bañado y señala que la mayor parte de las familias se dedica al reciclado y los jóvenes son vendedores ambulantes, cuidacoches y limpiavidrios. “Si nos vamos muy lejos, las personas no van a tener trabajo y eso es todo un problema”, justificó.
El Bañado Sur, que comprende los barrios de Jukyty, Santa Ana, Roberto L. Pettit, Tacumbú, Itapytãpunta y Sajonia, son otras zonas de la Capital que sufren ante cada crecida.
El nivel del río Paraguay se encontraba hasta este viernes en los 5,31 metros, a solo 19 centímetros de ser considerado crítico.
Las lluvias pronosticadas con el ingreso del fenómeno El Niño es la principal preocupación de los pobladores de las zonas ribereñas, ya que la cantidad de agua caída en mayo superó ampliamente las cifras esperadas.

