Giselle, puesta en dos actos, constituye una de las más puras joyas del ballet romántico en el repertorio mundial, con coreografía de Mario Galizzi, después de los originales de Jean Coralli, Jules Perrot y Marius Petipa y en esta ocasión sube a escena con la reposición de los maestros Robson Maia y Prescelind López del Ballet de Asunción. La escenografía es de Tessy Vasconsellos y el vestuario de Ricardo Migliorisi.
Trama. El argumento nació de la inspiración del poeta Théophile Gautier, quien lo escribió para la joven bailarina italiana Carlotta Grisi a partir de la versión del poeta Heinrich Heine, sobre la leyenda alemana de las Willis: Espectros de hermosas jóvenes que en las noches de luna llena bailan con sus trajes de novia coronadas de flores, y buscan venganza por despecho, intentan castigar a los hombres que las abandonaron forzándolos a bailar hasta caer exhaustos y morir.
Para esta obra actuarán también en el rol de Giselle alternándose las bailarinas Sofía Schittner, Pamela Giménez y Maia Ayala Dijkhuis; en el papel de Albrecht, los bailarines Johann Larreinegabe y Sergio Acosta. Giselle puede conmover al público como ningún otro ballet, pues encierra todas las emociones del amor como producto del periodo romántico, se conjugan lo técnico con la expresión romántica de la obra.