En un escenario internacional cada vez más fragmentado, los países deberían evitar un alineamiento automático con Estados Unidos, ya que ello podría limitar su capacidad de negociación frente a una política exterior estadounidense que hoy se caracteriza por ser “transaccional”. Esa fue una de las principales advertencias del especialista brasileño en geopolítica Philippe Moura durante la 2ª Convención Bancaria Paraguay 2026.
Consultado sobre el posicionamiento de países como Paraguay y Argentina, considerados cercanos a Washington, Moura sostuvo que la administración de Donald Trump negocia “caso por caso”, premiando a los aliados que respaldan sus intereses, pero advirtió que esa estrategia también tiene límites.
“Si uno entrega todo lo que tiene, sus votos en organismos internacionales, sus posiciones de política doméstica, su soberanía regulatoria, ¿qué más puede ofrecer? Si la relación es transaccional, ¿qué más puede poner sobre la mesa?”, planteó.
El analista explicó que la política exterior estadounidense dejó de estar guiada por afinidades ideológicas para privilegiar acuerdos concretos vinculados a seguridad, migración, narcotráfico y acceso a mercados.
Nota relacionada: Sector bancario pide atacar el sobregasto fiscal y la crisis jubilatoria
En ese contexto, consideró que un alineamiento total puede terminar reduciendo el poder de negociación de países pequeños. “No veo que eso sea una buena estrategia de cobertura política en este ambiente”, afirmó.
Para Moura, América Latina, entre ellos Paraguay, se encuentra en una posición distinta a la de décadas anteriores debido al creciente valor estratégico de sus recursos naturales, la energía y la producción agrícola. Por ello, sostuvo que la región debe aprovechar el contexto para negociar con pragmatismo tanto con Estados Unidos como con China, en lugar de cerrar opciones.
Considerando la fuerte dependencia económica del país con Brasil, dijo que las elecciones brasileñas tendrán un impacto mucho mayor que los cambios políticos en Washington.
En ese contexto, el especialista también proyectó que si el Partido Republicano pierde fuerza en las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, Donald Trump podría endurecer aún más su agenda hacia América Latina en asuntos como migración, seguridad y narcotráfico.
Respecto a Brasil, señaló que, independientemente de si el próximo presidente es Luiz Inácio Lula da Silva, Jair Bolsonaro o un tercer candidato, la relación con China y con América Latina seguirá siendo esencialmente pragmática. “Hay espacio para una reaproximación con Brasil, gane quien gane”, concluyó.