El Senado aprobó, por mayoría, el proyecto de ley “de prevención y control del tabaco”, y aceptó los cambios hechos por Diputados. Esta decisión permite excepciones para fumar en sitios públicos cerrados.
“Algunos senadores que aprobaron este proyecto, por lo menos por omisión, porque no se opusieron, dijeron que se abstuvieron porque no estaban de acuerdo con el proyecto. Es una posición hipócrita. Cuando podían modificarlo o rechazarlo y no lo hicieron”, argumentó el senador.
Dijo que los congresistas hacen comentarios generales para restringir, pero no hacen ninguna propuesta concreta.
El proyecto de ley fue redactado por los senadores Julio Velázquez del Partido Colorado y Zulma Gómez del PLRA. Fue aprobado con modificaciones por la Cámara de Diputados y por consiguiente debió ser tratado nuevamente en la Cámara Alta. Sus miembros optaron por aprobar las modificaciones hechas por la Cámara Baja.
“Hay personas que dicen que esta ley no cumple con el convenio marco suscripto por nuestro país con la OMS. Uno le pregunta en qué parte y que indique, pero nadie es capaz de señalar en qué parte colisiona”, acotó Duarte en comunicación con radio Chaco Boreal.
La prohibición de venta a y por menores de 18 años, la restricción de venta de cigarrillos sueltos y prohibición de venta en instituciones educativas son algunas de las medidas establecidas por el proyecto de ley.
Sin embargo, el punto más polémico tiene que ver con el consumo del tabaco en áreas cerradas. Los senadores que estaban a favor sugirieron que se permita fumar en áreas aisladas y bien delimitadas.
“Siempre se puede restringir más y se puede prohibir en absoluto el tabaco, inclusive. Pero, entonces que propongan algo”, aseveró el congresista.