El primero ocurrió el martes, cuando Aldo Adrián Barrios circulaba en su motocicleta y repentinamente se descolgó un cable, que le tomó en el cuello y le dejó una herida superficial, además de causarle golpes internos.
Conforme a los datos, Barrios salió del lugar, pero tuvo que ir a consultar porque sufrió molestias en la columna y escoriaciones en distintas partes del cuerpo.
El segundo accidente se produjo al día siguiente, a escasos metros del mismo sector. Manuel Amarilla regresaba de su trabajo en motocicleta cuando chocó contra otro cable tendido a baja altura, lo que lo lanzó al pavimento y le provocó un golpe en la frente.
El flagelo de los cables sueltos se registra también en Ciudad del Este y otras ciudades metropolitanas. Son cables de fibra óptica o coaxiales, que están colgados de las columnas de cemento de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
El ingeniero Juan Rozzano, de la ANDE, sostuvo que las empresas telefónicas y proveedoras de internet alquilan los postes y son los responsables de su instalación. Pero, atendiendo a las quejas, los cables quedan abandonados en el piso o a media altura, exponiendo al peligro a transeúntes y motociclistas.