Los docentes anunciaron ayer una huelga nacional en rechazo a la reforma de la Caja Fiscal, luego de que la Cámara de Diputados aprobara en media sanción el proyecto de ley que modifica el sistema de jubilaciones para educadores, magistrados y miembros de las fuerzas públicas. La medida incluye la suspensión del inicio de clases previsto para el 23 de febrero, en medio de tensiones durante una manifestación frente al Congreso Nacional.
La protesta, que reunió a cientos de docentes junto con enfermeros y médicos, se desarrolló en las calles del microcentro capitalino y derivó en incidentes cuando los manifestantes intentaron avanzar hacia el edificio legislativo, protegido por vallas metálicas y un cordón policial.
En paralelo, la Cámara de Diputados dio luz verde al proyecto en una sesión exprés, lo que generó críticas de la oposición por la ausencia de un debate exhaustivo y dudas sobre la transparencia del proceso. El texto, que ahora pasa a revisión en el Senado, propone ajustes en los aportes, edades jubilatorias y beneficios para los sectores afectados, aunque persisten interrogantes sobre sus impactos a largo plazo.
Rafael Resquín, presidente de la Unión Nacional de Educadores - Sindicato Nacional (UNE-SN), cuestionó el manejo gubernamental de la iniciativa. “Se trató de forma apresurada sin diálogo previo. Consideramos un despropósito, ya que no se instaló una mesa para discutir propuestas y llegar a un acuerdo menos traumático”, declaró a Última Hora. Resquín agregó que no se compartieron cálculos actuariales ni se convocaron mesas técnicas, y advirtió: “Tendremos que tomar otras medidas y lógicamente esto va a una huelga nacional”.
Por su parte, Abundio Miguel Duarte, dirigente de la Dirigencia Nacional de la Agremiación de Docentes del Paraguay - Sindicato Nacional, detalló las contraofertas presentadas al Parlamento. “El gobierno busca elevar el aporte mensual de los maestros al 19%, pero solicitamos mantenerlo en 16%. Además, proponemos que el Estado aporte el 14%, no solo el 3% o el 5% que se menciona ahora”, explicó.
Duarte también rechazó la eliminación del reconocimiento de hasta tres hijos como años de servicio para madres docentes, y criticó la propuesta de elevar la edad jubilatoria a entre 57 y 62 años, argumentando la carga laboral y los riesgos para la salud de los educadores. “Pedimos que se base en años de servicio, no en edad”, concluyó.